La noche anterior, el departamento de Taehyung
estaba sumido en un silencio casi insoportable. Aferrado al teléfono, había esperado con ansias la
llegada de Jimin, pero las horas pasaron y la
puerta nunca se abrió. Su corazón, ya agrietado
por el peso de tantas emociones reprimidas, se
hizo pedazos cuando, en lugar de escuchar la voz
cálida de Jimin llamándolo desde la entrada,
recibió un mensaje en la madrugada.
Era Seokjin.
"Taehyung, Jimin no podrá ir hoy. Por favor,
entiéndelo."
El mensaje era breve, pero cada palabra perforó su
pecho como un puñal. La preocupación y el
remordimiento lo consumieron al instante. Sin
pensarlo dos veces, llamó a Seokjin, su voz
temblorosa delatando su ansiedad.
-Qué pasó, Jin? ¿Por qué Jimin no pudo venir?
¿Está bien? -preguntó con urgencia, como si cada
segundo que tardara la respuesta aumentara su
culpa.
Del otro lado de la línea, Seokjin suspiró. Su tono,
aunque amable, Ilevaba un matiz de seriedad que
hizo que Taehyung se encogiera ligeramente.
-Taehyung, Jimin está... está muy mal. Anoche me llamo estando borracho. Estaba llorando, me decía que no sabía que hacer contigo, que sentía que no era suficiente para tí.
Taehyung se quedó en silencio, pero sus dedos apretaron el teléfono con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos.
—Jin...yo...— intentó hablar pero las palabras no salieron
— Déjame terminar, Taehyung — lo interrumpió SeokJin con un tono firme pero comprensivo—
Jimin está dándolo todo por ti. Se esfuerza por ser
el mejor novio que puede ser, pero tú... tú lo estás
destrozando. No sé si te das cuenta, pero cada vez
que lo rechazas, cada vez que le hablas con
frialdad, lo hundes un poco más. Él cree que está
fallando, que no te entiende, que no te merece.
Pero déjame decirte algo: Jimin no tiene la culpa
de lo que te está pasando. El solo quiere estar a tu
lado, apoyarte, amarte, pero tú lo estás alejando.
Las palabras de Seokjin golpearon a Taehyung
como una tormenta implacable. Sintió que su
pecho se comprimía, que el aire le faltaba.
-Jin... yo nunca quise... -murmuró, su voz
quebrada.
-Sé que no lo quisiste, pero lo estás haciendo.
Mira, Taehyung, no soy nadie para decirte cómo
manejar tus problemas, pero... si sigues así,
terminarás perdiendo a Jimin. Y no porque él no te
ame, sino porque estás destruyéndolo. Piénsalo.
Buenas noches.
El sonido del teléfono al colgar fue el golpe final.
Taehyung permaneció inmóvil, con el aparato aún
pegado a su oído, como si esperara que Seokjin
regresara a decirle que todo era un malentendido.
Pero no sucedió.
Dejó caer el teléfono al suelo y se llevó las manos
al rostro. El nudo en su garganta era insoportable,
y finalmente, las lágrimas comenzaron a brotar sin
control.
"¿Qué he hecho?" pensó, mientras los sollozos
sacudían su cuerpo.
Las imágenes de Jimin inundaron su mente: su
sonrisa brillante, sus ojos llenos de amor, sus
caricias llenas de ternura. Pero, junto a esos
recuerdos, vinieron las palabras frías que le había
dicho, los momentos en que lo había empujado
lejos, las miradas heridas de Jimin cuando trataba
de acercarse y Taehyung lo rechazaba.
-Soy un monstruo... -murmuró, su voz apenas
audible entre sus propios sollozos.
Quería retroceder el tiempo, borrar cada palabra
hiriente, cada gesto de desprecio. Quería abrazar a
Jimin, pedirle perdón, decirle que lo amaba más
que a nada en el mundo. Pero ahora, la distancia
entre ellos parecía insalvable.
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Only mine
FanfictionA sus 20 años, Taehyung vivía la vida perfecta: universidad, el novio ideal, y una carrera en la que brillaba. Pero todo eso cambiará cuando un peligroso mafioso se obsesione con él, reclamándolo como suyo. La tranquilidad de su vida se romperá, y é...
