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El mundo de los sueños de Taehyung era un refugio cálido, un paraíso construido con los recuerdos más felices de su corazón.

El sol brillaba suavemente sobre el mar, sus ondas cristalinas besaban la arena dorada. La brisa acariciaba su piel y traía consigo el aroma a sal y flores silvestres.

A su lado, Jimin reía, con su sonrisa tan radiante como siempre.

—Te quiero, Tae —susurró Jimin, tomando sus manos entre las suyas.

Los ojos de Taehyung se suavizaron, su corazón latiendo con dulzura.

—Yo también te quiero.

El mundo a su alrededor parecía perfecto. Todo estaba en calma, como si el tiempo se hubiera detenido solo para ellos.

Pero entonces, una sombra oscura comenzó a expandirse en el horizonte.

Un viento frío recorrió la playa, y de repente, el sol pareció apagarse poco a poco.

Jimin frunció el ceño, inquieto.

—¿Tae? —preguntó con preocupación.

Taehyung sintió un escalofrío recorrer su espalda.

Cuando levantó la vista, lo vio.

Jungkook.

De pie sobre la arena, vestido de negro, con los ojos oscuros clavados en ellos.

Su mirada no reflejaba ira, sino algo peor.

Dolor.

Taehyung sintió un nudo en la garganta.

Jungkook comenzó a caminar hacia ellos con paso lento, pero cada vez que avanzaba, el mar se retiraba, las flores morían y la arena se tornaba fría.

—No… —murmuró Taehyung sin entender por qué su corazón latía tan fuerte.

Jimin apretó su mano.

—Tae, vámonos.

Quiso moverse, pero sus pies estaban atados a la arena.

Jungkook se detuvo a escasos metros de ellos.

Su mirada se posó en sus manos entrelazadas, y su expresión se endureció.

—No puedes huir de mí —su voz fue un eco en el aire, profunda, rota.

Taehyung abrió la boca para responder, pero su voz no salió.

Jungkook extendió la mano.

—Sabes que no te dejaré ir.

El corazón de Taehyung se aceleró.

Jimin tiró de él, pero la fuerza invisible de Jungkook era más fuerte.

El cielo comenzó a oscurecerse.

El mar desapareció.

El mundo entero colapsaba a su alrededor.

Jimin se desvaneció en el aire como polvo.

Y entonces, Taehyung cayó.

Cayó directo a la nada, con el eco de la voz de Jungkook resonando en su mente.

—Eres mío.

—Siempre lo fuiste.

—Siempre lo serás.

—Tae…

—Te Amo.

Sin embargo ese solo era un sueño para Taehyung,  pero para Jungkook había sido lo más hermoso que había escuchado en toda su vida.

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⏰ Última actualización: Nov 09, 2025 ⏰

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