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A la mañana siguiente....

El sol apenas comenzaba a asomarse por el horizonte, y Jimin ya estaba en la cocina, con su delantal favorito y una sonrisa brillante adornando su rostro. Había despertado antes que Taehyung para sorprenderlo en su cumpleaños. Mientras la cafetera llenaba el ambiente con el aroma del café recién hecho, Jimin cortaba fresas en forma de corazón, asegurándose de que todo fuera perfecto.

En la sala, había decorado con guirnaldas de papel rojo y blanco, globos en forma de corazón, y pequeños letreros que decían "Feliz Cumpleaños, Taehyungnie". Sobre la mesa, colocó un ramo de flores frescas, junto a una cajita cuidadosamente envuelta que contenía su regalo especial.

Jimin tarareaba suavemente mientras preparaba panqueques esponjosos. Los adornó con fresas y un toque de crema batida, formando un corazón en el centro. También preparó un vaso de jugo de naranja recién exprimido y un pequeño bol con yogur y granola, decorado con más frutas en forma de corazón.

-Esto es perfecto -susurró para sí mismo, admirando su obra.

Satisfecho con su trabajo, colocó todo en una bandeja y caminó hacia la habitación. Taehyung seguía profundamente dormido, envuelto en las mantas como un niño pequeño. Jimin sonrió, acercándose con cuidado.

-Tae, despierta -murmuró suavemente, colocando la bandeja en la mesita de noche.

Taehyung abrió los ojos lentamente, parpadeando al ver el rostro radiante de Jimin.

-Feliz cumpleaños, amor -dijo Jimin, inclinándose para dejar un beso en su frente.

Taehyung sonrió, aún medio dormido, pero su corazón se llenó de calidez al ver el esfuerzo de Jimin.

-Gracias, Jiminie. Eres increíble.

Después de desayunar juntos, entre risas y miradas llenas de cariño, Taehyung se recostó en el sofá mientras Jimin se encargaba de recoger la mesa. Justo entonces, el teléfono de Taehyung comenzó a sonar. Al mirar la pantalla, reconoció el nombre, era Sungukk.

Suspiró y respondió la llamada.

-Hola, Sungukk.

-¡Feliz cumpleaños, Tae! -exclamó su hermano al otro lado de la línea, con entusiasmo-. Espero que la estés pasando genial.

-Gracias -respondió Taehyung, tratando de sonar amable.

Después de unos minutos de conversación, Taehyung se despidió y colgó. Sin embargo, apenas pasaron unos segundos antes de que el teléfono volviera a sonar. Frunció el ceño y contestó de nuevo.

-¿Qué quieres ahora? -preguntó, esta vez sin ocultar su impaciencia.

-No te enojes -dijo Sungukk con tono conciliador-. Sólo quería saber si te gustaría venir un rato, La Sra Kim está aquí, y creo que le encantaría verte.

-Sungukk, ya tengo planes... -respondió Taehyung, mirando a Jimin, quien estaba colocando los últimos detalles en la decoración.

-Por favor, Tae. Sólo un rato. No te tomará mucho tiempo. Me gustaría mucho volver a verte -insistió su hermano.

Taehyung suspiró profundamente, sintiendo cómo la culpa comenzaba a invadirlo.

Only mine Donde viven las historias. Descúbrelo ahora