“Sí, perfecto. Investiga todo sobre ese tal Jimin. Quiero un informe detallado antes de mi regreso el fin de semana. Asegúrate de cubrir absolutamente todo: con quién se relaciona, dónde va y qué hace. No quiero sorpresas.”
La voz de Namjoon era cortante, fría como el filo de un cuchillo. En la línea, un subordinado asentía, aunque Namjoon no podía verlo.
“Sí, señor. Lo tendré todo listo para entonces.”
Namjoon colgó sin agregar nada más, dejando el teléfono sobre la mesa. Desde su oficina en un rascacielos de Nueva York, tenía una vista privilegiada de la ciudad, pero sus pensamientos no estaban allí. No importaba cuántos kilómetros lo separaran de su hogar, siempre tenía en mente a Jin.
A pesar de la distancia, su amor por Jin era inquebrantable. Lo había protegido desde el primer día en que se cruzaron, incluso antes de que Jin se diera cuenta de lo que significaba para él. Recordó lo difícil que había sido conquistar su corazón, un desafío constante que, al final, se había convertido en el mayor logro de su vida. Tener a Jin ahora, sabiendo que su corazón latía solo por él, era un triunfo que le llenaba de orgullo y le recordaba que cualquier sacrificio había valido la pena. Era una sensación indescriptible, como poseer el tesoro más preciado del mundo.
....
Horas más tarde, el reloj marcaba las 10:47 p.m. cuando Namjoon terminaba de revisar los informes diarios en su oficina. A pesar de que manejaba múltiples negocios legítimos como fachada, no había detalle del mundo subterráneo que escapara de su control.
Su atención seguía dividida entre una nueva expansión en Nueva York y ciertos movimientos recientes que le preocupaban en Corea.
Con el teléfono en la mano, decidió hacer una llamada. Después de un par de tonos, una voz familiar contestó al otro lado.
“¿Qué necesitas?” preguntó Yoongi, con el mismo tono neutral que usaba siempre.
Namjoon se recostó en su silla, cruzando las piernas. “Nada en particular, solo quería saber cómo van las cosas.”
“Todo en orden”, respondió Yoongi de manera escueta, como si con eso pudiera terminar la conversación.
Pero Namjoon no era alguien fácil de despachar. “¿En serio? ¿Incluso con ese nuevo interés que has desarrollado?”
Hubo un breve silencio antes de que Yoongi respondiera. “¿De qué hablas?”
“Vamos, Yoongi. Te conozco mejor que nadie. Hay algo que te tiene distraído… ¿o debería decir, más contento? Aunque, claro, es difícil notarlo cuando eres tan inexpresivo.”
Yoongi soltó una leve risa, aunque sin humor. “No sabía que ahora eras mi terapeuta.”
“Esto no es una terapia. Es una advertencia. Si algo o alguien te está desenfocando de tu trabajo, dímelo ahora. No quiero sorpresas, sobre todo con Jungkook involucrado. Sabes cómo es.”
“Todo está bajo control”, insistió Yoongi, aunque su tono carecía de la dureza habitual.
Namjoon, siempre astuto, notó el cambio. Decidió presionarlo. “¿Tiene esto algo que ver con Park Jimin? Escuché que lo has estado siguiendo últimamente.”
“No es asunto tuyo”, respondió Yoongi, ahora más seco.
Namjoon sonrió, satisfecho con la reacción. “Eso lo decidiré yo. Nos veremos el fin de semana. Quiero un informe detallado de tus movimientos recientes. Y recuerda, no tienes permitido cometer errores.”
“Como siempre”, fue la única respuesta de Yoongi antes de colgar.
Namjoon dejó el teléfono sobre la mesa, pero no pudo evitar una ligera sonrisa, mostrando sus lindos hoyuelos. “Definitivamente algo está pasando contigo, Yoongi.”
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Only mine
FanfictionA sus 20 años, Taehyung vivía la vida perfecta: universidad, el novio ideal, y una carrera en la que brillaba. Pero todo eso cambiará cuando un peligroso mafioso se obsesione con él, reclamándolo como suyo. La tranquilidad de su vida se romperá, y é...
