Taehyung estaba acostado junto a Jimin, abrazándolo con fuerza, como si temiera que en cualquier momento pudiera perderlo. La noche anterior había sido difícil, pero ahora, al sentir el calor de Jimin junto a él, el miedo y la ansiedad que solían invadirlo parecían desvanecerse lentamente. Después de lo que había sucedido, Taehyung había tenido tiempo para reflexionar sobre todo, para analizar sus pensamientos y emociones. Se dio cuenta de que había sido egoísta al centrarse solo en sus propios miedos y dolores. Había estado tan inmerso en su confusión que había olvidado lo importante que era Jimin para él, y lo mucho que quería protegerlo, cuidarlo. No podía seguir siendo cobarde frente a lo que estaba pasando. Si realmente quería a Jimin, debía luchar por él, por su bienestar, y no permitir que nada ni nadie los separara.
Con esos pensamientos en mente, Taehyung se sintió más decidido que nunca. Esa noche no hubo pesadillas, ni llanto, ni las sombras que lo acosaban. Al despertar, se dio cuenta de que Jimin, a su lado, era su lugar seguro, su refugio. Y con esa certeza, Taehyung se levantó con una sonrisa genuina, dejando atrás la tristeza que tanto lo había atormentado. Decidió hacer algo especial por Jimin, algo que reflejara lo que sentía por él.
Se levantó con cuidado para no despertarlo, se dirigió a la cocina y comenzó a preparar el desayuno. El sonido del café burbujeando, el aroma del pan tostado y la suavidad de los huevos revueltos llenaban el aire, mientras Taehyung, con una dedicación infinita, preparaba todo con esmero. Puso la mesa con cariño, colocando dos tazas junto a un pequeño ramo de flores que había encontrado en la tienda más cercana, pensando en cómo podría sorprender a Jimin.
Cuando todo estuvo listo, Taehyung volvió al cuarto, se acercó lentamente a la cama y despertó a Jimin con un suave beso en la frente. La sonrisa de Jimin al abrir los ojos, aún somnoliento, hizo que el corazón de Taehyung latiera más rápido.
-Buenos días, Jimin -dijo Taehyung en un susurro, mostrándole el desayuno que había preparado con tanto cuidado.
Jimin, aún medio dormido, miró la mesa con sorpresa y luego a Taehyung, que lo observaba con una mirada llena de cariño.
-¿Tae, hiciste todo esto? -preguntó Jimin, su voz ronca por el sueño.
-Sí -respondió Taehyung, sonriendo con ternura-. Quería hacer algo especial para ti.
Jimin se sentó lentamente en la cama, frotándose los ojos antes de mirar a Taehyung, tocando su brazo con suavidad.
-Eres increíble, Taehyung. Gracias. Esto es... perfecto -dijo Jimin, su sonrisa ilumina el cuarto.
El gesto de Taehyung no solo fue un simple desayuno; era un recordatorio de su compromiso, de su disposición para luchar por ellos, por la relación que comenzaba a florecer entre ellos. Jimin, con una mirada llena de gratitud y emoción, aceptó el desayuno y ambos compartieron ese momento tranquilo y lleno de complicidad.
Después de disfrutar de la comida, Jimin, todavía con una sonrisa de felicidad, le ofreció a Taehyung una idea.
-¿Te gustaría salir a pasear hoy? -preguntó Jimin con una chispa de entusiasmo en sus ojos-. Podríamos ir al parque, o tal vez a caminar por el río. Sería genial estar juntos, sin preocupaciones.
Taehyung asintió, contento con la propuesta.
-Sí, me encantaría. Pasar tiempo contigo siempre es lo mejor -respondió Taehyung, su voz llena de emoción.
Así que, después de vestirse con ropa cómoda y casual, salieron juntos a disfrutar del día. El aire fresco de la mañana les acariciaba el rostro mientras caminaban por las calles, hablando sobre todo y nada al mismo tiempo. Rieron, compartieron historias, se miraban con complicidad y con la promesa de que, pase lo que pase, siempre estarían juntos.
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Only mine
FanficA sus 20 años, Taehyung vivía la vida perfecta: universidad, el novio ideal, y una carrera en la que brillaba. Pero todo eso cambiará cuando un peligroso mafioso se obsesione con él, reclamándolo como suyo. La tranquilidad de su vida se romperá, y é...
