Capitulo 30

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𝒇𝒆𝒍𝒊𝒛 𝒂𝒏̃𝒐!! 🥂🎉

Sí, es Vicent.

Se acerca al coche de David y se apoya en él.
Denna evita mirarlo. No se puede creer que esté allí.
Y, por muy fuerte que se crea, al verlo le ha dado un vuelvo el corazón.

La chica se acerca al coche y abre el maletero. Saca la bolsa amarilla con los táperes y vuelve a cerrarlo.
Se da la vuelta con intención de volver a casa.

—¿No me vas a decir nada?

Denna se para en seco. Duda si girarse o no.

«Cuanto antes consiga que se vaya, mejor», piensa.

Se vuelve y lo mira.

—¿Qué quieres? —pregunta de manera cortante.

Vicent camina hacia ella.

—Al menos saludarte, ¿no? Como siempre decías, educación ante todo.

En eso tiene razón, es algo que ella decía mucho.
Ambos se dan dos besos.

—¿Algo más?

Vicent la mira a los ojos.

—¿Podemos hablar cinco minutos?

Ella niega con la cabeza y se da la vuelta.

—Denna, por favor... Después de seis años, creo que nos lo merecemos.

Ella vuelve a quedarse parada. No sabe hasta qué punto hablar con Vicent le va a aportar algo.
Al final decide concederle los cinco minutos. Asi aprovecha y le dice que se aleje de su familia.
Camina hacia él y deja la bolsa amarilla en el suelo.
Lo mira y se cruza de brazos.

—De acuerdo, dime lo sea que quieres decirme, Vicent.

Él sonríe. Ha conseguido lo que buscaba.

—¿Por qué estás tan acalorada? —se interesa al ver su aspecto.

—Estaba haciendo ejercicio con un amigo —responde Denna.

Intuye que Vicent imaginará cosas que no son, como siempre.
Ella lo mira e intenta mantener un semblante serio. Aunque no puede ignorar que la sonrisa de su ex le sigue pareciendo de las más bonitas que ha visto.

—No sabes lo que he echado de menos ver esos ojos —dice él.

Denna ni se inmuta.

—Llevamos muchísimo tiempo sin vernos, Almu, no sabes lo duro que ha sido no verte cada día. Me he arrepentido mil veces de lo que pasó aquella noche.

—¿Y qué pasó? —pregunta ella.

El se mira las zapatillas. Le cuesta mantenerle la mirada.

—Tú ya sabes lo que pasó, cometí un error muy grande.

—¿Ah, sí? ¿Seguro? Porque eso no es lo que les has contado a mis padres.

Denna no está dispuesta a callarse nada.

—Lo siento, tenía muchísima rabia dentro —se justifica él.

Le duele que sus padres crean antes a Vicent que a ella. ¿Que sentido tiene?

—Aquella noche me equivoqué y cuando te acercaste a mi no supe cómo reaccionar. Además, había bebido bastante más de la cuenta...

Denna niega con la cabeza.

—Tú no cambias nunca.

—¿A qué te refieres? —se interesa él.

—A que nunca asumes la culpa de las cosas que haces, solo echas balones fuera. En este caso le echas la culpa al alcohol, cuando sabías perfectamente lo que estabas haciendo —le recrimina ella.

𝑇𝑎𝑙 𝑦 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑒𝑟𝑒𝑠 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora