Llega el día siguiente y a Denna le suena el despertador.
Nada más levantarse le viene a la mente todo lo que pasó el día anterior. Fue indignante. Suspirando, respira hondo y va directa a asearse.
Minutos más tarde, tras sentirse fresca y mejor, se une a los demás para desayunar.
—Entonces pasamos la mañana en el rio, ¿no? —comenta Lucas.
—Por mi sí —afirma Martin.
Violeta y Juanjo rápidamente se miran y asienten. Y Denna, que desde que se ha levantado le está dando vueltas a una cosa, decide compartirla.
—Os quería pedir un favor —interviene la rubia—. Antes de ir al rio, ¿podéis acercarme con el coche al piso de mis padres?
Rápidamente Juanjo mira a su hermana.
—¿Para qué?
Denna termina de beber su vaso de leche, y dejándolo sobre la mesa responde.
—Porque tengo que hablar con papá y mamá.
Sin necesidad de decir nada más, todos la entienden.
—¿De verdad te merece la pena? —pregunta Álex.
—Si ya quedó todo hablado ayer... —añade Juanjo.
Denna niega con la cabeza.
—No, Juanjo, no quedó todo aclarado. Tú hablaste con ellos, pero yo no. Aparte de traer a mi exnovio y no aceptar nuestra ruptura, se presentaron aquí sin avisar e invadieron nuestra privacidad. Por no hablar de las cosas que os dijeron, especialmente a ti.
Juanjo mira al resto. Todos entienden lo que su hermana dice y sin querer dejarla sola pregunta.
—¿Quieres que te acompañe?
—Tranquilo, podré con ello sola. Solo será una discusión más que añadir a nuestro largo historial de complicados momentos —bromea Denna.
***
Una hora más tarde, Martin para el coche delante de la casa de los padres de Denna y Juanjo. Ella se baja ante la atenta mirada del resto de los ocupantes y cuando se da cuenta de cómo la miran se mofa:
—No me miréis así, que tampoco me voy a la guerra.
Su comentario les hace reír. Los destensa.
—¡No dejes que te amarguen el día! Nos vemos en un rato, reina —indica Violeta desde el asiento del copiloto.
Denna les dice adiós con la mano y se encamina directa al portal.
Llama al telefonillo. Sus padres, al ver que es ella, se sorprenden y encantados le abren.
La rubia entra en el ascensor y da al botón del cuarto piso.
Se toma los segundos que este tarda en subir para respirar y decirse a sí misma que mantendrá la calma, pero conociendo a sus padres, sabe que no será una conversación fácil. Ellos nunca lo ponen fácil.
El ascensor se detiene. Denna sale y se encuentra con su madre de frente. La espera.
—¡Qué sorpresa! —expresa abrazando a su hija.
Entran juntas en el piso. David, que está sentado en el salón tomándose un refresco, se levanta y saluda a su hija. Después vuelve a sentarse.
—¿Quieres algo de beber, cariño? —se apresura en preguntar Sandra.
Denna niega con la cabeza.
—¿A qué se debe esta visita? —pregunta su padre.
—¿Quieres más tuppers? —se interesa la madre— En la nevera quedan unas pocas lentejas y algo de pollo empanado.
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𝑇𝑎𝑙 𝑦 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑒𝑟𝑒𝑠
FanfictionJuanjo y Denna son mellizos, pero no iguales. Juanjo tuvo que irse de casa a los diecisiete años, ya que sus padres no aceptaban tener un hijo trans. Se fue a Madrid en busca de una nueva vida, tendría que trabajar día y noche para pagarse un apart...
