James Sirius Potter!

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El sol aún no había salido del todo cuando el sonido del despertador mágico de Kate nos sacó del sueño a todas. Me incorporé en la cama de golpe, con la sensación del sueño de la noche anterior. Parpadeé, intentando sacudir la angustia, pero el recuerdo del destello verde y la figura de Delphini seguía acechando mi mente.

—¡Arriba, dormilonas! —exclamó Kate, saltando de su cama con una energía demasiado intensa para la hora.

Gabrielle lanzó un cojín en su dirección.

—¿Cómo puedes estar tan despierta?

—Porque hoy es la boda del año y no pienso llegar tarde —respondió con una sonrisa radiante.

Suspiré, obligándome a olvidar mi mal sueño. Hoy era un día especial y no iba a dejar que una pesadilla me arruinara el dia.

Después de ducharnos y preparar nuestros baúles, bajamos al Gran Comedor para un desayuno rápido. Los estudiantes que no iban a la boda nos lanzaban miradas de envidia, mientras que algunos profesores nos recordaban que nos comportáramos en la ceremonia.

Scorpius y Albus nos esperaban en la mesa de Slytherin, luciendo igual de emocionados.

—¿Listas para una boda? —preguntó Scorpius con una sonrisa mientras se servía tostadas.

—Más que listas —respondió Sarah, robándole un trozo de su tostada.

Yo apenas probé mi desayuno. Aún tenía el estómago revuelto, pero intenté fingir normalidad.

—¿Estas bien?—murmuró Scorpius en voz baja, acercándose un poco más a mí.

—Solo estoy algo nerviosa —mentí.

No estaba lista para contarle mi sueño.

Después del desayuno, nos dirigimos al vestíbulo, donde un grupo de alumnos invitados a la boda esperaban junto a los profesores que supervisaban nuestro viaje. 

—¡Bien! Aseguraos de estar bien sujetos al traslador —dijo McGonagall, sosteniendo un viejo reloj de pared que servía como medio de transporte.

Nos agrupamos rápidamente. Rose, Albus, Scorpius y yo nos cogimos de las manos y, antes de que pudiera pensarlo demasiado, el familiar tirón detrás del ombligo nos arrastró en espiral.

La Madriguera apareció de golpe ante mis ojos, con su jardín decorado con guirnaldas encantadas, sillas blancas dispuestas en filas y una gran carpa mágica flotando sobre el césped.

—Wow... —murmuró Kate, maravillada por la escena.

Los invitados ya empezaban a llegar, saludándose con entusiasmo. Fleur, la madre de la novia, supervisaba los últimos arreglos con su elegancia característica, mientras Bill, el padre de Victorie, ayudaba a colocar algunos hechizos de seguridad alrededor de la zona.

La sensación de inquietud volvió a instalarse en mi pecho.

Scorpius agarro mi mano con suavidad.

—Todo está bien, Alina. Relájate.

Asentí.

Los invitados continuaban llegando a La Madriguera, y el ambiente se llenaba de risas y emoción. La carpa mágica flotaba sobre el jardín, decorada con guirnaldas de luces encantadas y flores blancas que parecían brillar con un resplandor sutil.

Me obligué a sonreír mientras nos dirigíamos al interior de la casa para cambiarnos. Las chicas subimos rápidamente al viejo dormitorio de mi madre, que ahora se usaba como cuarto de invitados. Sobre las camas estaban nuestros vestidos, ya preparados y perfectamente planchados gracias a los encantamientos de la abuela Molly.

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⏰ Última actualización: Feb 02, 2025 ⏰

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𝓞𝓽𝓻𝓪 𝓻𝓮𝓪𝓵𝓲𝓭𝓪𝓭 ; ʰᵃʳʳʸ ᵖᵒᵗᵗᵉʳDonde viven las historias. Descúbrelo ahora