El silencio en el sótano se hizo insoportable. Sasuke miraba fijamente a Itachi, su respiración un poco más agitada de lo normal. No sabía qué sentir.
Rabia. Confusión. Alivio. Dolor.
Lo único que tenía claro era que su hermano estaba ahí, vivo, oculto en el sótano de su propia casa.
—¿Desde cuándo estás aquí? —preguntó con voz tensa.
Itachi no respondió de inmediato. Sabía que cualquier palabra podía ser malinterpretada.
—Desde hace unos días —murmuró al final.
Sasuke cerró los ojos por un momento y se pasó una mano por el cabello, tratando de ordenar sus pensamientos.
—¿Por qué?
Itachi bajó la mirada.
—Es una historia larga…
—Entonces empieza a contarla.
Naruto, que hasta ahora había permanecido callado, notó la tensión en Sasuke y se acercó, poniendo una mano en su hombro.
—Tranquilo, Sasuke… No saques conclusiones todavía.
Sasuke frunció el ceño, pero no apartó la mano de Naruto. Su enojo no era algo explosivo, sino una tormenta interna que no sabía cómo manejar.
—No puedo… —murmuró—. No puedo estar tranquilo, Naruto. ¿Sabes lo que significa esto? ¿Sabes lo que está pasando por mi cabeza ahora mismo?
Naruto suspiró.
—No, pero por eso estamos aquí. Para escucharlo.
Sasuke miró nuevamente a Itachi. Quería exigirle respuestas, gritarle, pero al mismo tiempo… tenía miedo de lo que iba a escuchar.
Finalmente, se cruzó de brazos y habló con la voz más firme que pudo.
—Está bien. Habla.
Itachi levantó la vista y vio el conflicto en los ojos de su hermano.
Sabía que este sería el momento más difícil de todos.
.
.
.
.
.
.
.
.
Itachi desvió la mirada, sintiendo el peso de la expectativa en el aire. Sasuke estaba allí, esperando respuestas, y Naruto lo observaba con calma, sin presionarlo, pero sin apartarse.
Las palabras estaban en su garganta, pero no podía pronunciarlas.
No aún.
—…No sé por dónde empezar —admitió en voz baja.
Sasuke apretó los puños.
—Por el principio —dijo con un tono tenso—. Porque no entiendo nada.
Itachi cerró los ojos por un momento. Era irónico. Toda su vida había planeado sus movimientos con precisión, calculando cada paso, cada acción… pero ahora, en este momento crucial, no sabía qué hacer.
—No tienes que decirlo todo de golpe —intervino Naruto, viendo la indecisión en su rostro—. Pero al menos dinos por qué estás aquí.
Itachi sintió un leve alivio por la paciencia de Naruto, pero la mirada de Sasuke seguía clavada en él, esperando.
Finalmente, respiró hondo y murmuró:
—Porque no tenía otro lugar a dónde ir.
La simpleza de la respuesta no satisfizo a Sasuke.
—Eso no me dice nada. ¿De qué estás huyendo, Itachi?
Itachi tragó saliva. Su instinto le pedía proteger a su hermano, ocultarle la parte más oscura de la verdad… pero ya no podía seguir con ese camino.
Apretó los puños y, finalmente, levantó la vista para enfrentarlo.
—De Obito.
Sasuke sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Naruto también frunció el ceño.
—¿Obito? —repitió Sasuke, con un tono peligroso—. ¿Qué tiene que ver él contigo?
Itachi dudó de nuevo.
Pero ya no podía detenerse.
Había llegado el momento de hablar.
ESTÁS LEYENDO
mentiras a la luz
Fanfictionver unos archivos por accidente cambiará por completo su vida, nada volverá hacer como antes
