Itachi no podía seguir guardando silencio. La presión de las miradas de Sasuke y Naruto, el peso de los secretos enterrados, lo obligaron a hablar.
Se sentó, dejando que la fatiga lo invadiera completamente, antes de mirar a Sasuke con un brillo sombrío en los ojos.
—Obito... —comenzó, con la voz rota—. Fue un tiempo difícil, Sasuke. Un tiempo oscuro. Todo comenzó cuando... cuando yo estaba bajo su control. Me manipuló, me sometió a cosas que no quería hacer, cosas que me destruyeron por dentro. Él era mi tío, mi alfa, y su poder sobre mí era absoluto.
Sasuke escuchaba en silencio, su rostro impasible, pero el dolor comenzaba a reflejarse en sus ojos.
—Lo que pasó después... lo que él me hizo... no fue algo que podía evitar —dijo Itachi, con un suspiro pesado—. Me violo y solo tenía 6 años. Después de eso, cuando supe que estaba esperando un hijo...
Sasuke tragó saliva, las palabras de su hermano lo golpearon con una fuerza que no esperaba. Su mente se llenó de preguntas, pero ninguna de ellas tenía respuestas claras.
—¿Y por qué nunca me lo dijiste? —preguntó Sasuke, con la voz quebrada, casi en un susurro—. ¿Por qué nunca lo compartiste conmigo?
Itachi lo miró a los ojos, con un dolor palpable en su expresión.
—Porque temía perderte, Sasuke. Porque nunca quise que pensaras que era débil, que no podía protegerte... no quería que me vieras como una víctima. Pensé que lo mejor era cargar con todo esto solo, aunque me destruyera por dentro. Pensé que si te lo decía, te apartarías de mí.
Sasuke estaba en shock, pero la rabia comenzó a mezclarse con su tristeza. Se sentía impotente, incapaz de comprender lo que su hermano había pasado.
—¿Y ahora? —preguntó Sasuke, el enojo asomando en su voz—. ¿Ahora qué hacemos con todo esto, Itachi? ¿Cómo seguimos adelante después de esto?
Itachi cerró los ojos por un momento, sin respuestas claras.
—No lo sé. Pero sabía que tenía que contártelo. Al menos así podrías entender lo que he estado haciendo todo este tiempo, por qué actué de la forma en que lo hice. Obito me tiene bajo su control, Sasuke. Me tiene prisionero, de muchas maneras. Y aunque lo que hice para escapar no fue lo correcto... no sabía qué otra opción tenía.
Sasuke miró a Naruto, buscando respuestas, pero Naruto solo asintió levemente, comprendiendo lo que ambos hermanos estaban viviendo.
Finalmente, Sasuke volvió a mirar a Itachi, su rostro lleno de emociones mezcladas.
—No sé si alguna vez podré perdonarte... pero lo que sé es que no puedes seguir viviendo así. No con este dolor. No puedes cargar con todo eso solo.
Itachi asintió, con una expresión de agradecimiento en su rostro.
—Lo sé, Sasuke. Y lo lamento.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Después de la revelación de Itachi, Sasuke permaneció en silencio, procesando todo lo que acababa de escuchar. Su mente estaba llena de pensamientos confusos, de preguntas que no podía responder.
—¿El niño... es él? —dijo Sasuke, mirando a Itachi, pero la duda en su voz era evidente.
Itachi frunció el ceño, sin saber a quién se refería Sasuke, pero algo en su mirada le hizo saber que la confusión estaba tomando forma.
—¿A quién te refieres? —preguntó Itachi, con una ligera inquietud.
—Sai... —murmuró.
Itachi, al escuchar el nombre, no pudo evitar tensarse. La figura de Sai le causaba un dolor en el pecho, pero no podía revelar todo aún. La verdad era demasiado compleja, y Sasuke no estaba listo para escucharla.
ESTÁS LEYENDO
mentiras a la luz
Fanficver unos archivos por accidente cambiará por completo su vida, nada volverá hacer como antes
