La conversación se había vuelto demasiado densa, y el peso de las palabras de Itachi parecía quedar suspendido en el aire. Naruto no estaba satisfecho con las respuestas que había recibido, pero por alguna razón, una parte de él le decía que no debía presionar más. No ahora.
Sasuke, en cambio, seguía atrapado en su propia confusión. No podía evitar sentir que había una pieza clave que se le estaba escapando, algo que debía entender, pero que aún no lograba ver con claridad.
—Si realmente quieres protegerlo —dijo finalmente Naruto, cruzándose de brazos—, entonces dime una cosa, Itachi. ¿Él sabe quién eres? ¿O también lo has mantenido en la oscuridad, como a Sasuke?
Itachi cerró los ojos por un momento. La verdad era que no tenía una respuesta sencilla para eso.
—No lo sabe. —Su voz era suave, casi resignada—. Y por ahora, es mejor que siga así.
Naruto frunció el ceño, claramente frustrado.
—¿Y si él descubre la verdad por su cuenta? ¿Si un día se da cuenta de quién es realmente?
Itachi lo miró con una calma imperturbable.
—Ese día... tendré que enfrentar las consecuencias.
El silencio que siguió fue casi sofocante. Naruto quería seguir preguntando, seguir exigiendo respuestas, pero algo en la expresión de Itachi le dijo que había llegado al límite de lo que estaba dispuesto a compartir en ese momento.
Sasuke, en cambio, seguía sintiendo un vacío en el pecho. Sabía que su hermano estaba ocultando algo más, algo que parecía temer decir en voz alta. Y lo peor de todo es que, de alguna manera, Sasuke tenía la sensación de que aquello lo involucraba más de lo que creía.
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Pasaron algunos días desde aquella conversación. Aunque Naruto no mencionó más el tema, Sasuke no pudo dejar de pensar en ello. No era solo la existencia del hijo de Itachi lo que lo perturbaba, sino la extraña sensación de vacío que llevaba consigo. Como si hubiera algo importante que debería recordar… pero no podía.
Desde que su hermano reapareció, Sasuke había intentado recordar momentos de su infancia con él, pero la mayoría eran fragmentos borrosos. Imágenes sin contexto, sentimientos que no lograba entender. Era frustrante, aunque era mejor eso a no recordara nada como antes
Esa noche, mientras el silencio llenaba la casa Sasuke decidió enfrentarlo.
Lo encontró sentado en el suelo, apoyado contra la pared, con la mirada perdida en el techo. Itachi había estado así durante horas, inmóvil, como si su mente estuviera en otro lugar.
—Necesito hablar contigo —dijo Sasuke con firmeza.
Itachi bajó la mirada lentamente y asintió.
—Lo suponía.
Sasuke se acercó y se sentó frente a él, cruzando los brazos.
—No recuerdo casi nada de cuando era niño. De nosotros. Hay cosas que sé porque me las han contado, pero si intento recordarlas, es como si no estuvieran ahí. Intenté con un Yamanaka y kakashi también pero no hay nada
Itachi lo observó con atención.
—¿Qué es lo que sientes cuando intentas recordar?
Sasuke frunció el ceño. Nunca se había detenido a pensarlo así.
—Es como… vacío. Como si algo estuviera bloqueando mis recuerdos, o si nunca hubieran existido en primer lugar. Recuerdo momentos vagos, pero nada concreto.
El silencio se instaló entre ellos. Sasuke miró a su hermano con seriedad.
—¿Sabes por qué?
Itachi desvió la mirada por un momento, como si estuviera decidiendo qué decir. Luego, suspiró.
—Sí.
La respuesta simple lo tomó por sorpresa.
—¿Entonces?
—Sasuke, la mente humana es compleja. A veces, el dolor es demasiado grande y el subconsciente decide protegernos, bloqueando recuerdos que podrían hacernos daño.
Sasuke sintió un escalofrío recorrer su espalda.
—¿Quieres decir que me olvidé a propósito?
Itachi lo miró fijamente.
—No fue algo consciente. Pero sí, tu mente bloqueó muchas cosas.
Sasuke sintió que su respiración se volvía pesada.
—Entonces… ¿qué olvidé?
Itachi guardó silencio.
—No puedo decírtelo —susurró finalmente.
Sasuke se puso de pie de golpe.
—¡¿Por qué no?!
Itachi levantó la mirada, y en sus ojos había algo que Sasuke no esperaba: tristeza.
—Porque si tu mente decidió olvidarlo, es porque no estabas listo para enfrentar la verdad.
Sasuke sintió que la frustración lo consumía. Pero en el fondo, algo en él le decía que Itachi tenía razón.
Apretó los puños y cerró los ojos por un momento, tratando de calmarse.
—¿Voy a recordar algún día?
Itachi bajó la mirada.
—Cuando estés listo.
Sasuke no respondió. No sabía qué sentir.
Sin decir más, se dio la vuelta y salió del sótano, con el peso de la incertidumbre clavado en su pecho.
Y en la oscuridad de la habitación, Itachi cerró los ojos, sabiendo que el día en que su hermano recordara… todo cambiaría.
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mentiras a la luz
Fanfictiever unos archivos por accidente cambiará por completo su vida, nada volverá hacer como antes
