cap 18

96 5 0
                                        

Sasuke no pudo evitar dar un paso hacia adelante, acercándose más a Itachi. El dolor y la frustración se reflejaban claramente en su rostro.

—¿Qué significa eso, Itachi? —dijo con voz fría, pero llena de furia contenida—. ¿Por qué no me lo dijiste antes? ¿Por qué estuviste huyendo todo este tiempo?

Naruto, aunque no quería intervenir demasiado, sintió que la situación se estaba volviendo más tensa y no podía quedarse callado mucho más.

—Sasuke, espera. No lo presiones tanto.

Sasuke ignoró a Naruto y continuó mirando a su hermano, sus ojos fijos en los de Itachi.

—¡Responde! ¿Por qué Obito? ¿Qué hizo? ¿Qué está pasando, Itachi? —la voz de Sasuke se rompió por un momento, pero recuperó la compostura al instante.

Itachi cerró los ojos, luchando contra la oleada de emociones que lo invadían. La mirada de su hermano, llena de dolor y confusión, lo atravesaba como una daga. No quería seguir ocultando la verdad, pero el miedo a perderlo todo lo mantenía atado.

—Obito... —dijo, finalmente, en un susurro. Sus manos temblaron ligeramente—. Me… me violo. Y ahora está persiguiéndome porque… —se detuvo, incapaz de continuar.
Sasuke se quedó inmóvil por un momento, procesando las palabras de su hermano. El aire parecía pesado, cargado de algo que ni él mismo sabía cómo manejar.

—Eso... —Sasuke tragó saliva, su mente tratando de comprender lo que acababa de escuchar

—Sasuke, sé que esto es difícil, pero tenemos que escuchar todo. No podemos sacar conclusiones tan rápido.

Sasuke lo miró brevemente antes de volver a centrar su mirada en Itachi, quien parecía destrozado por tener que revelar lo sucedido

Sasuke miró a Itachi, sus ojos brillando con una mezcla de furia y tristeza—. ¿Por qué no me lo dijiste antes?

Itachi no respondió de inmediato. Sabía que lo que estaba ocurriendo ahora era inevitable, pero aún sentía miedo. ¿Cómo iba a enfrentar la mirada de su hermano? ¿Cómo podría vivir con la culpa de no haberlo hecho antes?
Finalmente, Itachi levantó la cabeza y, con voz quebrada, dijo:

—Porque temía que lo odiaras. Temía que nunca pudieras perdonarme.

Sasuke lo miró fijamente. No sabía qué decir. La confusión que sentía era tan grande que sus pensamientos chocaban entre sí. ¿Qué estaba pasando realmente? ¿Cómo podía entender lo que su hermano había pasado sin sentirse atrapado en un torbellino de emociones?

Naruto, al ver el conflicto interno de Sasuke, dio un paso atrás. Ya no tenía que mediar más. El dolor de Sasuke era palpable, y lo único que podía hacer era estar ahí para él.

mentiras a la luz Donde viven las historias. Descúbrelo ahora