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Lia Thompson

—Me gustan tus trenzas —murmuro tocando el pelo de Carl—. Aunque están bastante desgastadas.

Carl se acomoda mejor entre mis piernas. 

—Tengo que volver a hacérmelas —dice mirando la pantalla del ordenador.

—Puedo hacértelas —digo.

—¿En serio? —Me mira por encima del hombro y yo asiento—. Eso seria genial.

—¿Quieres que te las haga ahora? —El asiente. 

Nick me pasa una tijera para poder cortar un poco el final y empezar a desacérle las trenzas. Con suavidad empiezo a desacérle una trenza, evitando darle tirones. Carl parece estar muy concentrado en lo que sea que este mirando en el ordenador así que esta bastante quieto.

Cuando acabo de desacérale todas las trenzas le doy un pequeño masaje, él responde con un pequeño suspiro. Después de un rato decido volver a trenzarle el pelo que a decir verdad tiene muy largo. 

—El director me ha pedido una pipa —dice de repente.

Paro de trenzar—. ¿Eso es el trabajo de correccional? —Carl hace un sonido de afirmación—. ¿Y el director te ha pedido una?

—Si. Todo el mundo se ha vuelto loco —dice cerrando el ordenador con frustración—. No estoy en contra de las armas y esas movidas pero literalmente todo el mundo tiene una. Es como estar esperando a que armen un tiroteo en cualquier momento.

—Ya te digo. —Murmuro volviendo mi atención a su pelo. 

—Lia —escucho la voz de Debbie.

—Debbs. —digo sin mirarla. Mi atención esta puesta en hacerle bien las trenzas al chico que tengo tumbado encima. 

—Frank intenta que me case con un viejo enfermo para aprovecharme de su riqueza —dice enfadada.

—Teniendo en cuenta que os vais a quedar sin casa, no lo veo mala idea.

—Casate tú —dice de malhumor. 

—Ella se va a casar conmigo —dice Carl serio. 

Ruedo los ojos, miro a Debbie quien esta roja de la vergüenza o de rabia—. Debbie, necesitais el dinero, no veo porque no puedes casarte con un vejestorio en silla de ruedas que seguramente se vaya a morir en menos de un mes. 

—Es que todos quieren que les haga una paja o se la chupe como último deseo. —Hago una mueca. 

Sigo trenzando el pelo de Carl—. Eso ya depende de lo desesperada que estes por conseguir el dinero. —Carl suelta un bufido—. Pero ten en cuenta que estas embarazada y vas a necesitar ese dinero. —Levanto mi mirada dirigiendola a sus ojos avellana—. Aunque... en mi opinion podrías buscarte un trabajo en vez de irte a lo fácil. 

—Eso suena algo mejor —murmura—. Pero Frank es un pesado y dice que es lo mejor para mí. 

—Si te fías de lo que Frank cree que es mejor para ti eres más tonta que yo, hermana —dice Carl con sorna. 

No puedo evitar reír por lo bajo. Debbie lo mira mal pero no dice nada, se da media vuelta y abandona la habitación dejándonos a los tres solos de nuevo. 

—¡Oye Nick! —Llamo al moreno—. ¿Cómo lo ves? —Le enseño las trenzas que llevo hechas. 

—Estas muy bien para ser de una blanquita —bromea. 

—Si son de Lia, seguro están perfectas —dice Carl moviéndose un poco. 

Sonrio empezando a hacer otra, noto los dedos engarrotados pero ya es tarde para dar marcha atrás, por suerte solo me quedan 4 trenzas. 

soulmates|| carl gallagherHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora