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El bar estaba en silencio, un silencio incómodo, pesado, como si incluso el aire se negara a moverse después de escuchar las últimas palabras de Bankotsu.
Sobre la mesa descansaba el sobre azul con bordes rojos, el mismo que Sesshomaru había deslizado frente a Kagome Higurashi.
Nadie hablaba, Kagome lo observaba como si fuera algo frágil… algo que podría romperse si lo tocaba.
Sus manos temblaban.
—Kagome… —murmuró Inuyasha con cuidado.
Ella no respondió, lentamente tomó el sobre, su nombre estaba escrito allí, con la letra de Bankotsu, ese simple detalle hizo que su pecho se apretara con fuerza, pasó el dedo por las letras, como si al tocarlas pudiera sentirlo otra vez.
Respiró hondo.
Luego rompió el sello, el papel crujió suavemente cuando sacó la carta, sus ojos se detuvieron en la primera línea, y el mundo desapareció.
"Kagome, cielo"
Las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos incluso antes de continuar. Esa forma de llamarla… así era como siempre la llamaba...cielo, s us labios temblaron mientras seguía leyendo.
"Si estás leyendo esto, significa que ya no estoy allí para interrumpirte cuando te quedas demasiado tiempo mirando por la ventana."
Una pequeña risa ahogada escapó de su garganta, una risa rota.
Podía verlo, podía escucharlo, molestándola con esa sonrisa tranquila.
"Probablemente también significa que estás llorando."
Una lágrima cayó sobre el papel, luego otra, Kagome llevó una mano a su boca intentando contener el sollozo que amenazaba con salir.
Pero era imposible.
"Así que voy a pedirte algo antes de continuar,
No cargues con mi muerte."
El papel comenzó a temblar entre sus dedos, las palabras parecían atravesarle el pecho.
"Esta decisión fue mía."
Kagome cerró los ojos, su respiración se volvió irregular, recordó la habitación del hospital, la sangre, los médicos entrando, la forma en que su cuerpo se había sacudido en la cama.
—No… —susurró apenas, intentó continuar leyendo.
"¿Recuerdas cuando éramos niños?"
Las imágenes aparecieron en su mente de inmediato, un patio, un día de verano, Bankotsu corriendo detrás de ella mientras ella lo esperaba riendo, siempre juntos, siempre.
"Creo que desde ese momento supe que quería pasar mi vida siguiéndote."
Las lágrimas ya caían sin control, su vista se volvió borrosa, las palabras comenzaron a mezclarse.
"Cuando me dijeron que estaba enfermo tenía dieciocho años."
La sala del bar parecía cada vez más pequeña, más silenciosa, nadie se atrevía a interrumpirla.
"¿Quién querría enamorarse de alguien que se estaba muriendo?"
Kagome negó con la cabeza inmediatamente.
—No… Bankotsu… —susurró entre lágrimas.
"Pero entonces estabas tú."
Sus hombros comenzaron a temblar.
"Te quedaste."
La voz de Kagome se rompió.
—Siempre me iba a quedar…— el papel se arrugó ligeramente entre sus dedos.
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NO ES LO QUE QUERÍA
FanfictionInuyasha Taisho, jefe de Corporaciones Taisho, tiene como amante a Kagome Higurashi, una mujer aplicada que trabaja en una filial dos pisos debajo de su oficina. Kagome siempre ha sido una mujer libre. Ama experimentar, tomar sus propias decisiones...
