EXTRA 4

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Capítulo Extra

- ¡Algo se movió! - la tarde era tranquila.

Demasiado tranquila.

Kagome estaba recostada en el sofá, con una manta sobre las piernas mientras miraba distraídamente la televisión.

Su mano descansaba sobre su vientre. Ya comenzaba a notarse un poco. Una pequeña curva suave que todavía la sorprendía cada vez
que se veía al espejo.

En la cocina, se escuchaba ruido.

Mucho ruido.

-¡¿Por qué?!

La voz de Inuyasha resonó por toda la casa.
Kagome sonrió.

-Porque compraste todos los que viste - respondió sarcástica Kagome.

Inuyasha apareció en la sala con tres libros enormes en las manos.

-¡Pero todos dicen algo distinto! - Inuyasha apareció en la sala con tres libros enormes en las manos, tiró uno sobre la mesa -Este dice que el bebé duerme dieciséis horas - levantó otro -Este dice que doce - luego el tercero -¡Y este dice que depende! - Kagome rió.

-Bienvenido a la paternidad - Inuyasha frunció el ceño.

-Esto es una conspiración.

Pero justo cuando Kagome iba a responder, se quedó congelada.

-...

-...

-...

-¿Qué pasa? - Inuyasha levantó una ceja.

-Espera... - Kagome llevó una mano a su vientre.

-¿Qué pasó? - Inuyasha se tensó inmediatamente.

-Yo... - Kagome frunció el ceño -Creo que...

Entonces volvió a ocurrir.
Un pequeño movimiento.
Su respiración se detuvo.

-¡Inuyasha! - él pego un salto, poniéndose modo alerta.

-¿¡Qué, qué pasa!?

-¡Algo se movió!

-¿¡Qué?! - Inuyasha palideció y corrió hacia ella.

-¿Te duele?

-No.

-¿Te lastimaste?

-No.

-¿Entonces qué fue? - Kagome lo miró con una mezcla de emoción y sorpresa.

-Creo... que el bebé se movió.

Inuyasha se quedó completamente inmóvil.

-...

-...

-...

-¿Se movió? - Kagome asintió lentamente.

-Sí - Inuyasha la miró como si acabara de escuchar la cosa más increíble del universo.

-¿Dentro de ti? - Kagome soltó una pequeña risa.

-Sí Inuyasha.

-¿Ahora mismo, se esta moviendo?

-Tal vez - Inuyasha se arrodilló frente a ella tan rápido que casi se golpea con la mesa.
-¡Quiero ver!

-No puedes verlo - Kagome levantó la manta.

-¿Y escucharlo?
-Creo que tampoco se puede hacer eso ahora...

-¿Y sentirlo?

- Sí, creo que si - Kagome tomó su mano, la colocó suavemente sobre su vientre e Inuyasha se quedó completamente quieto.

-...

-...

-...

Pasaron unos segundos, nada. Inuyasha frunció el ceño.

-Creo que me odia, no siento nada... - Kagome rió.
-No te odia.

Justo en ese momento...
Pum.
Un pequeño golpe.
Inuyasha saltó hacia atrás.

-¡¿Eso, eso fue... fue...?! - Kagome comenzó a reír.

-¡Eso fue el bebé! - Inuyasha la miró con los ojos enormes.

-¡Me golpeó! - Kagome no podía parar de reír.

-¡Te saludó tonto! - Inuyasha volvió a acercarse lentamente.

-¿Puede hacerlo otra vez? - Kagome tomó su mano otra vez.

-Tal vez.

Un segundo después...
Pum.
Inuyasha abrió los ojos como platos.

-¡Lo sentí otra vez! - Kagome sonrió con lágrimas en los ojos.

-Sí - Inuyasha miró su vientre con una mezcla de asombro absoluto.

-Hola... - apoyó la mano con cuidado -Soy tu papá - Kagome sintió otro pequeño movimiento.

Inuyasha casi se desmaya de la emoción.

-¡Me respondió!

Un rato después
La noticia se difundió rápido.
Muy rápido.
La puerta se abrió de golpe.

-¡Queremos sentirlo!

Sango entró corriendo.
Detrás de ella venía Miroku.

-Nadie toca - Inuyasha cruzado de brazos, protegía a Kagome con su cuerpo.

Sango lo empujó.

-Quítate.

Kagome reía mientras todos intentaban sentir el movimiento.
Unos minutos después llegó Rin.

-¿Ya se mueve?

-¡Sí! -dijo Kagome.

-Hola pequeño... - Rin puso su mano con cuidado.

Pero entonces la puerta volvió a abrirse.
El silencio cayó cuando apareció Sesshomaru, quien observaba la escena con fingida indiferencia.

- Hola cuñado - saludo Kagome desde el sillón, con Sango y Rin tocando su vientre tratando de sentir al bebé.

-¿Qué sucede aquí? - Miroku sonrió.

-Estamos esperando que el bebé patee - Sesshomaru levantó una ceja.

-Que ridículo - pero Rin lo miró con ojos brillantes.

-Sesshomaru... ven.

Él suspiró y se acercó.
Rin tomó su mano y la colocó sobre el vientre de Kagome.

Un segundo después...Pum.

Sesshomaru parpadeó.

-...

-...

-...

Miroku sonrió.

-Lo sintió - Sesshomaru retiró la mano lentamente.

-Interesante - Inuyasha sonrió orgulloso.

-Es fuerte - Sesshomaru lo miró.

-Esperemos que también sea inteligente -
Inuyasha gruñó.

Pero Kagome solo sonrió.

Porque en medio de todas esas voces...
Su mano seguía sobre su vientre.
Sintiendo ese pequeño movimiento.
Ese pequeño latido de vida.

Y por primera vez... la familia se sentía completa.

°°°
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