Para Kagome...

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Kagome, mi cielo:

Si estás leyendo esto, significa que ya no estoy allí para interrumpirte cuando te quedas demasiado tiempo mirando por la ventana.

Probablemente también significa que estás llorando.

Y si te conozco bien -que creo que sí después de más de veinte años-, también estarás pensando que podrías haber hecho algo más para evitar que esto pasara.

Así que voy a pedirte algo antes de continuar:

No cargues con mi muerte. Esta decisión fue mía.

Solo mía.

Y si volviera a vivir todo otra vez, con cada dolor, cada hospital, cada noche preguntándome cuánto tiempo me quedaba... aun así elegiría exactamente el mismo final.

Porque lo viví contigo.

¿Recuerdas cuando éramos niños?

Siempre estabas corriendo delante de mí, riendo, mirando hacia atrás para asegurarte de que no me quedara atrás. Creo que desde ese momento supe que quería pasar mi vida siguiéndote.
Incluso cuando mi vida empezó a acabarse demasiado pronto.

Cuando me dijeron que estaba enfermo tenía dieciocho años.

Dieciocho.

Todos hablaban de futuro, de universidades, de viajes, de familias.

Yo hablaba con médicos. Con agujas. Con diagnósticos.

Contaba años que probablemente no tendría.

Durante mucho tiempo pensé que nadie podría amarme sabiendo eso.

¿Quién querría enamorarse de alguien que se estaba muriendo?

Pero entonces estabas tú.

Siempre tú.
Te quedaste.
No te fuiste.

No huiste cuando mi cuerpo empezó a fallar o cuando mi humor se volvió insoportable.
Te quedaste incluso cuando yo mismo empezaba a rendirme. Por eso te pedí esa promesa.

Que si no te enamorabas de nadie... te casarías conmigo.

Hoy puedo admitir algo que nunca te dije en voz alta.

Fui egoísta.
Terriblemente egoísta.

Sabía que tal vez te estaba atando a alguien que no tenía un mañana. Pero tenía miedo. Mucho miedo.

Miedo de perderte.
Miedo de morir solo.
Miedo de que cuando llegara el final nadie sostuviera mi mano.

Y aun así aceptaste.
Te casaste conmigo.

Y durante un tiempo... fui el hombre más afortunado del mundo.

Luego apareció él.

Cuando conocí a Inuyasha, supe quien era y lo odié.

No por lo que hicieron.
No por lo que hacía.
Ni por cómo hablaba.

Lo odié porque tenía todo lo que yo no tendría.

Salud.
Fuerza.
Un futuro.

Pero sobre todo... lo odié porque te miraba como yo te miraba.

Y tú lo mirabas como nunca me miraste a mí.

No te culpo.
Jamás lo hice.

Porque cuando alguien ama de verdad... aprende a reconocer cuándo el corazón de la persona que ama pertenece a otro lugar.

Aun así, Inuyasha me sorprendió.

No intentó apartarme de ti.
No me trató como un obstáculo.
No me miró con lástima.
Me trató como un amigo.

Como un igual.
Como un hermano.

Gracias a él conocí algo que jamás pensé que tendría: amigos.

Gente que no me miraba como "el enfermo".

Sino como Bankotsu.
Solo Bankotsu.

Por eso no te enfades con él cuando descubras que sabía sobre las quimioterapias.

Él no me traicionó.
Él me respetó.

Y créeme... eso fue mucho más difícil para él de lo que imaginas.

Kagome... Mi cielo... Quiero pedirte algo, algo que tal vez te duela leer.

No vivas tu vida como mi viuda.
No te encierres en recuerdos.
No te castigues pensando que debiste amarme más.

Porque me amaste.
A tu manera.
Y eso fue suficiente para mí.
Más que suficiente.

Fui amado por la mujer que siempre quise.

Eso ya es más de lo que la mayoría de las personas recibe en toda una vida.

Ahora quiero que vivas la tuya.

Ríe otra vez.
Enamórate.
Viaja.
Discute.
Llora.
Haz todas las cosas que yo ya no podré hacer.

Y cuando mires a Inuyasha... no apartes la mirada por culpa.

Porque si hay algo que me haría feliz donde sea que esté...es saber que los dos siguen adelante.
Juntos.

Él te ama de una forma que incluso yo puedo ver.

Y si alguna vez dudas...si alguna vez sientes que me estás traicionando...recuerda esto.

Yo fui quien lo eligió para cuidarte.
Yo fui quien confió en él.

Porque sé que nunca permitirá que vuelvas a sentirte sola.

Gracias por cada momento.
Por cada sonrisa.
Por cada discusión absurda.
Por cada noche en la que te quedaste a mi lado incluso cuando el mundo parecía demasiado oscuro.

Gracias por permitirme amar tu corazón.
Y gracias por dejar que el mío descansara en el tuyo hasta el final.

No estés triste por mucho tiempo.

Porque si existe algo después de la muerte, quiero recordarte sonriendo.

Te amo.

Siempre lo haré.

Bankotsu

°°°

Con esto sería el final.

El resto que viene son unos cuantos extras para endulzar un poquito la historia ♡

Por cierto, que tal la posiblemente nueva portada de la historia? A mi me gusta muchísimo.

Comentar y votar, nos leemos...♡♡♡

NO ES LO QUE QUERÍA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora