Esta vez llegué a ver a Sullivan más temprano de lo planeado, antes de la hora acordada. No quería quedarme allí mucho tiempo, menos con dos hombres que claramente se detestan. Mientras Sullivan hacía su trabajo, no pude evitar sentir que estaba cometiendo un error. Sabía lo que sentía por Derek, pero con David... todo era más confuso. Ambos eran tan diferentes, y yo aún no entendía lo que realmente sentía por él.
Después de realizarme las pruebas correspondientes, finalmente pude salir del hospital. Me sorprendió ver a David apoyado en el capó de mi coche, como si hubiera estado esperándome. Tomé aire y me acerqué a él. Me sonrió, esa sonrisa tan característica suya, como si nada fuera grave.
— Estás preciosa —dijo, guiñándome un ojo.
Sonreí en respuesta, aliviada por su presencia, y decidí no complicarme más.
— Anda, vamos a desayunar —le respondí, tratando de aligerar el ambiente.
Habían pasado tres semanas, tres semanas tranquilas, sin noticias de Michelle, mi supuesta madre. Derek me acompañaba a las sesiones, siempre presente en cada momento, pero al salir, David estaba allí esperándome, listo para llevarme a desayunar y hablar de todo y de nada. Nos habíamos vuelto grandes amigos, y aunque ambos sabíamos lo que había sucedido entre nosotros, nunca mencionamos el beso. Era un tema del que preferíamos no hablar.
Luego, mi rutina seguía: iba a la empresa a seguir trabajando. Sabía que a Derek no le gustaba que saliera con David. Habíamos discutido varias veces sobre ello, porque él insistía en que había algo más entre nosotros. Siempre le respondía que no, que no tenía por qué ponerse celoso, porque al final no éramos "nada". Lo decía convencida, aunque en el fondo algo me hacía dudar.
El caso de la intrusión en mi casa seguía sin resolverse. Había aumentado la seguridad, lo que me permitió regresar a la casa, pero cada vez que mencionaba el tema frente a Leah, ella cambiaba de conversación rápidamente, como si intentara evitarlo. No quería hablar de eso, y yo no quería presionarla. Ella no quería irse, pero yo tampoco quería vivir tan cerca de Derek. Las tres semanas que habían pasado las había pasado durmiendo con Leah, en su habitación. Aún no habíamos hablado sobre el vídeo que ella vio, pero supuse que, a su manera, ya había entendido que los responsables estaban muertos.
— Mira esto —dice David, mientras entramos a la cafetería, como lo habíamos hecho todas las mañanas.
Toma la revista que deja caer sobre la mesa, y yo la cojo, sin saber qué esperar. Mientras él se dirige a la barra a pedir nuestros cafés con donuts, empiezo a leer. Es una de esas revistas de chismes, llenas de historias vacías sobre celebridades. Pero lo que me encuentro me hace detenerme por completo. En la portada hay una foto de Derek.
Derek Black junto a la que parece ser su hija y su nueva novia.
El texto debajo de la foto no tiene desperdicio. En ella, Derek está almorzando con una rubia, una sonrisa falsa dibujada en su rostro mientras ella juega con un rizo rubio en su dedo índice. Leah aparece en la foto, feliz, metiéndose una patata en la boca, como si no le importara en absoluto, como si fuera un momento cualquiera. Es de ayer. Mi estómago se revuelca y, por un momento, siento que todo se derrumba.
No entiendo cómo se atrevió a hacer eso, a usar a nuestra hija como una excusa para posar con una mujer tan superficial. Y lo peor de todo es que mientras él se muestra con ella, sigue teniendo el descaro de celar mi amistad con David. No sé qué pensar, mi mente está en blanco, el dolor es punzante. Estas tres semanas, que habían sido tan perfectas, ahora parecen una mentira, un gran engaño.
— Lo siento, tenías que saberlo —dice David, pasándome el café con una expresión de arrepentimiento.
Me quedo mirando la portada, el café en mis manos, pero mi mente está en otro lugar, procesando todo lo que acabo de ver.
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El amor es....(ADDD)
De TodoDespués del intento de asesinato que casi le cuesta la vida, Derek logró sobrevivir... pero no salió ileso. Algo mucho más valioso que la sangre se derramó ese día: sus recuerdos. Las memorias que guardaban su historia con Alex, el amor de su vida...
