Capítulo 25.

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I


Derek deja que se agote la llamada y vuelve a intentarlo en cuanto lo hace. Va conduciendo unos kilómetros por encima del límite de velocidad y ni siquiera sabe por qué, si no va en ninguna dirección concreta. Quizás sea para liberar su frustración.Por fin contestan al teléfono.


-¿Derek? ¿Pasa algo?


Él asiente inconscientemente con la cabeza, satisfecho de que su amigo no sepa todavía lo que le ha pasado a Natasha.


-No -contesta-. Spike, necesito que me digas dónde está viviendo Owen desde que nos echaron de la residencia.

-¿Qué te hace pensar que yo lo sé?

-Sé que lo sabes.

Derek está completamente seguro de que si Owen se lo ha dicho a alguien sólo ha podido ser a Spike.

-Mira Derek, no estaría bien que te dijera dónde vive para que fueras a pegarle, ¿no crees? -su voz suena ansiosa- Y además, ¿por qué esa urgencia?

-Quiero hablar con él -responde Derek con la máxima tranquilidad que puede-. De verdad.

-¿Por qué siempre me tenéis que poner en estas situaciones? -se lamenta su amigo.

-Por favor.

Sin duda, Derek hace bien al no suplicar nunca las cosas, porque cualquiera que escucha salir de sus labios las palabras "por" y "favor" juntas, comprende que necesita algo desesperadamente y le resulta imposible negárselo. Así que dos minutos más tarde ya ha desconectado el móvil y ha girado violentamente el coche para ir a cazar a su presa a su madriguera.


II

"El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura en este momento"


Ayleen lanza el móvil contra el desgastado sillón gris, que rebota y cae al suelo. La carcasa y la batería se separan de la pantalla, pero eso ya le importa bien poco.

Desesperada, rompe a llorar, y Axel le da unas palmaditas en la espalda que no la consuelan en absoluto.

-Estará bien -le dice él.

-No, no lo estará. ¡Owen se ha vuelto loco! En el mejor de los casos se llevará una paliza. Y si no, Owen podrá denunciarle. ¿Irá a la cárcel?

-Verte así de nerviosa no ayuda a que Natasha se crea que su hermano ha ido a su piso a comer y ducharse -Axel señala disimuladamente al interior de la habitación.

-Pero...

-Mira, Derek sabe defenderse solo. Siempre hace estupideces pero siempre sale ileso de ellas. No te agobies.

Ayleen, con la respiración agitada, coge del suelo los restos de su móvil y baja con frustración por el ascensor. No tiene ni idea de adónde habrá ido a buscar a Owen -si es que es eso lo que ha ido a hacer-, y Axel no conoce la dirección de Owen mientras no está en la residencia. Se siente inútil y muy enfadada con Derek, pero la preocupación por alguien que te importa siempre es superior al enfado que te provoca que haya hecho alguna locura.

Casi sin ser consciente de adónde va, Ayleen se descubre a sí misma cara a cara con Connor. Su subconsciente es más inteligente que ella en ese momento y comprende que tiene que arreglar las cosas con él. Aunque por dentro sea un manojo de nervios al pensar en Derek.

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