I
Después de hablar con Natasha y comprobar que se encuentra bien, Derek va hasta la habitación de Axel, consciente de que Ayleen aún no habrá terminado de cenar y tiene que hacer tiempo. Además, le apetece ver a sus amigos.
Cuando llega a la puerta da dos toques seguidos, espera, da otros dos toques, vuelve a esperar y concluye con un solo golpe. Abren inmediatamente, pues ese sonido indica que es uno de ellos, y Derek ve relajarse la cara de su amigo, aunque luego Axel vuelve a alarmarse por algún motivo desconocido.
El joven moreno entra en el cuarto y ve a Spike tumbado en la cama, con una pelota de pin pon en las manos. Al ver que es Derek, reanuda lo que estaba haciendo antes y comienza a lanzarla hasta que casi toca el techo.
-Pensábamos que sería Owen -Axel explica su inicial cara de preocupación.
-¿Ha venido por aquí?
-Nah -Spike captura la pelota y la lanza una vez más.
-De todos modos a vosotros no os ha hecho nada, podéis seguir hablando con él -Derek se encoge de hombros y se sienta a los pies de la cama, dejándole la silla del escritorio a Axel.
-Ese es el problema, que no sabemos cómo debemos, ni cómo queremos, tratarle.
Derek asiente con la cabeza puesto que él mismo sabe que se sentiría igual si no hubiera sido su hermana la afectada.
-¿Qué haces aquí? -pregunta el dueño del cuarto, pero no con molestia sino con curiosidad.
-Quería saludar a unos y otros.
-A la pelirroja -dice Spike con tono pícaro.
-Se llama Ayleen -corrige Derek, e inmediatamente se da cuenta de que esa objeción no es nada propia de él.
-¿Te la has tirado ya o no? -sujeta la pelota en sus manos, interesado.
Muy a su pesar, el chico de ojos negros niega con la cabeza.
-Uf, no has sido capaz de cumplir tus palabras.
-¿Qué palabras?
-Dijiste que sólo necesitabas un mes -interviene Axel-. Y ya ha pasado uno.
-Bah, no importa. Cuanto más dura es la cáscara, más bueno es lo que hay dentro.
Derek se echa a reír con el comentario de su amigo. Tal vez tenga razón. En cualquier caso, no sabe qué le está pasando. A él jamás se le había resistido nadie de ese modo, y si alguna amenazaba con ser así, solía buscarse a otra y listo. Por qué en este caso está persistiendo sigue siendo una incógnita para él, pero tiene que haber un motivo y ya sospecha cuál es, aunque no piensa admitirlo.
II
Ayleen se ha pasado la cena casi sin hablar, y Connor, como siempre, no le ha preguntado nada. Hayley ha ocupado ese vacío comentando cosas que han pasado esa mañana en la clase, aunque Marcus parece ser el único que la ha escuchado.
Después de una comida poco sabrosa, todos comunican sus intenciones de irse a sus dormitorios a dormir. Ayleen se queda algo rezagada, pensando en los motivos por los que Derek decidió desaparecer de su vida durante una semana. No es que hasta el momento haya sido una constante en ella, pero...
ESTÁS LEYENDO
TESTIGOS DE LA LUNA
RomansaAyleen Miller se muda a una residencia de estudiantes en Chicago para empezar sus estudios en medicina. Ayleen llega a Chicago convencida de que sus años de universitaria van a ser los mejores de su vida, pero no tiene ni una leve idea de lo que pu...
