I
Lleva unos tres minutos esperando cuando la ve bajar por las escaleras. Lleva unos vaqueros negros ajustados, un jersey celeste y el pelo rojo cayéndole libre por los hombros y la espalda. Quizás no lleve nada del otro mundo, pero a Derek le parece que va preciosa. Sonríe cuando la tiene delante.
-Guau -la mira de arriba abajo.
Las mejillas de Ayleen se tornan de color rojo.
-Sólo lo dices porque es lo que siempre se dice.
-No, te aseguro que no soy de los que suele decir algo que no piensa -se mete las manos en los bolsillos del pantalón-. ¿Vamos?
Ayleen asiente con la cabeza.
-¿Adónde vamos? -pregunta ella mientras salen de la residencia.
-Ahhhh -la voz de Derek adopta un tono misterioso.
-¿A tu piso?
-Como puse en la nota, mis intenciones son honestas -esboza una sonrisa ladeada.
-Podrían serlo también en tu piso -replica ella alzando las cejas.
-Sí -concede Derek-, pero me resultaría mucho más difícil resistir a la tentación.
Él posa una mano en la mejilla de la chica y se inclina para besarla. Automáticamente, Ayleen presiona su cuerpo contra el de Derek, y permanecen así unos instantes, besándose en la acera, hasta que el joven se separa un poco y deja que su mano resbale hasta entrelazarla con la de Ayleen. La dirige hasta su coche y se suben en él.
Derek conduce un rato en silencio, con una pregunta rondándole en la cabeza, hasta que al final se decide a expresarla en voz alta.
-¿Te ha pasado algo con Connor? Ya nunca... os veo juntos.
Por el rabillo del ojo ve cómo ella aparta la mirada de la calle y fija los ojos en su regazo. Además, su cuerpo se ha puesto tenso.
-Nada importante -dice, aunque Derek nota que está mintiendo-. Yo fui demasiado poco sincera y él lo fue demasiado, nada más.
Él aparta los ojos de la carretera un segundo para mirarla. Parece abatida.
-Está enamorado de ti, ¿verdad? -le gustaría imprimir a sus palabras el tono de voz de te lo dije, pero sabe que eso sólo va a conseguir hacerla sentir peor.
-No, creo que no -suspira, y Derek no sabe si creérselo o no.
-Lo siento. Lo de que os hayáis peleado, quiero decir.
Ayleen se muestra asombrada.
-Creía que te haría feliz.
-No va a hacerme feliz algo que a ti te hace infeliz.
Lo dice sin pensarlo, sin ser consciente de sus palabras. Simplemente lo dice porque lo piensa, y hasta que no se escucha a sí mismo no se da cuenta de lo significativas que son sus palabras. Al menos ve a Ayleen sonreír y eso le relaja.
-Nos acabaremos reconciliándonos. Es cuestión de tiempo.
Derek asiente con la cabeza y sigue conduciendo sin decir nada. Sabe que Ayleen quiere a Connor. No sabe exactamente cómo o cuánto, si únicamente como amigo o si hay algún otro sentimiento en medio. Pero también sabe que si está con él es por algo. Ha elegido a Derek, o eso parece, y no debería tener motivos para sentirse celoso -de hecho Derek nunca se había sentido celoso-, pero le resulta imposible no sentirlo. Sin embargo, no quiere que Ayleen lo pase mal, y es ahora cuando ha sido consciente de lo importante que es Connor para ella. Cree saber qué le ocultó Ayleen a Connor, pues la pelirroja no quería que su amigo supiese de su relación con Derek, pero se pregunta qué será lo que Connor le habrá dicho a ella.
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TESTIGOS DE LA LUNA
RomanceAyleen Miller se muda a una residencia de estudiantes en Chicago para empezar sus estudios en medicina. Ayleen llega a Chicago convencida de que sus años de universitaria van a ser los mejores de su vida, pero no tiene ni una leve idea de lo que pu...
