Capítulo 30.

28 1 0
                                        

I


Lleva unos tres minutos esperando cuando la ve bajar por las escaleras. Lleva unos vaqueros negros ajustados, un jersey celeste y el pelo rojo cayéndole libre por los hombros y la espalda. Quizás no lleve nada del otro mundo, pero a Derek le parece que va preciosa. Sonríe cuando la tiene delante.

-Guau -la mira de arriba abajo.

Las mejillas de Ayleen se tornan de color rojo.

-Sólo lo dices porque es lo que siempre se dice.

-No, te aseguro que no soy de los que suele decir algo que no piensa -se mete las manos en los bolsillos del pantalón-. ¿Vamos?

Ayleen asiente con la cabeza.

-¿Adónde vamos? -pregunta ella mientras salen de la residencia.

-Ahhhh -la voz de Derek adopta un tono misterioso.

-¿A tu piso?

-Como puse en la nota, mis intenciones son honestas -esboza una sonrisa ladeada.

-Podrían serlo también en tu piso -replica ella alzando las cejas.

-Sí -concede Derek-, pero me resultaría mucho más difícil resistir a la tentación.

Él posa una mano en la mejilla de la chica y se inclina para besarla. Automáticamente, Ayleen presiona su cuerpo contra el de Derek, y permanecen así unos instantes, besándose en la acera, hasta que el joven se separa un poco y deja que su mano resbale hasta entrelazarla con la de Ayleen. La dirige hasta su coche y se suben en él.

Derek conduce un rato en silencio, con una pregunta rondándole en la cabeza, hasta que al final se decide a expresarla en voz alta.

-¿Te ha pasado algo con Connor? Ya nunca... os veo juntos.

Por el rabillo del ojo ve cómo ella aparta la mirada de la calle y fija los ojos en su regazo. Además, su cuerpo se ha puesto tenso.

-Nada importante -dice, aunque Derek nota que está mintiendo-. Yo fui demasiado poco sincera y él lo fue demasiado, nada más.

Él aparta los ojos de la carretera un segundo para mirarla. Parece abatida.

-Está enamorado de ti, ¿verdad? -le gustaría imprimir a sus palabras el tono de voz de te lo dije, pero sabe que eso sólo va a conseguir hacerla sentir peor.

-No, creo que no -suspira, y Derek no sabe si creérselo o no.

-Lo siento. Lo de que os hayáis peleado, quiero decir.

Ayleen se muestra asombrada.

-Creía que te haría feliz.

-No va a hacerme feliz algo que a ti te hace infeliz.

Lo dice sin pensarlo, sin ser consciente de sus palabras. Simplemente lo dice porque lo piensa, y hasta que no se escucha a sí mismo no se da cuenta de lo significativas que son sus palabras. Al menos ve a Ayleen sonreír y eso le relaja.

-Nos acabaremos reconciliándonos. Es cuestión de tiempo.

Derek asiente con la cabeza y sigue conduciendo sin decir nada. Sabe que Ayleen quiere a Connor. No sabe exactamente cómo o cuánto, si únicamente como amigo o si hay algún otro sentimiento en medio. Pero también sabe que si está con él es por algo. Ha elegido a Derek, o eso parece, y no debería tener motivos para sentirse celoso -de hecho Derek nunca se había sentido celoso-, pero le resulta imposible no sentirlo. Sin embargo, no quiere que Ayleen lo pase mal, y es ahora cuando ha sido consciente de lo importante que es Connor para ella. Cree saber qué le ocultó Ayleen a Connor, pues la pelirroja no quería que su amigo supiese de su relación con Derek, pero se pregunta qué será lo que Connor le habrá dicho a ella.

TESTIGOS DE LA LUNADonde viven las historias. Descúbrelo ahora