55. "-¡Traje una sorpresa!"

264K 17.1K 9.2K
                                        

Muchas veces hacemos decimos que no deberíamos decir, pensamos cosas que no deberíamos pensar o hacemos cosas que no deberíamos hacer. Casi nunca sabemos qué es correcto y qué no.
Yo sabía que lo que hacía era incorrecto, pero ¿por qué lo besaba?

Se separó de mí y me miró.

- ¿Qué fue eso? -preguntó.

- Un beso... Supongo. -me alcé de hombros.

- Sí, pero tú... ¿Sentiste algo? -me lo pensé bien.
No había sentido absolutamente nada en aquel beso... En aquellos besos.

Pensé en Kendall, pensé en la manera que me hacía sentir cuando me besaba, cuando siquiera tomaba mi mano.
Me di cuenta de lo idiota que fui.

Al ver que yo no respondía, tomó su chaqueta de su silla y se levantó. Salió a paso rápido de la cafetería y yo fui atrás de él.

- ¡Connor! -le llamé.

- ¿Qué? -parecía molesto cuando se volteó.

- ¿Qué pasa? -me acerqué a él.

- No... Tú... -suspiró frustrado- No puedes hacerme esto. -fruncí el ceño.

- ¿El qué?

- ¿En serio me estás preguntando? -preguntó como si fuera lógico que no debería haberlo hecho- No quiero que me tengas de segunda opción si Kendall no es quien él dice ser, no quiero que me tengas de segunda opción si yo no significo nada para ti. -lo miré fijo. Nada para decir- No soy, ni seré jamás la segunda opción de nadie. Sé que soy un imbécil y debería aprovechar la situación, pero no puedo. Así que cuando te importe de verdad, por favor, me llamas. -se volteó y se fue caminando. No lo volví a llamar.

      

Al instante me sentí como una zorra.
¿Por qué lo había besado?
Fue... Fue un impulso, nada más... ¿Cierto?

Me llevé las manos a la cabeza, era una zorra completa.

- ¿Kendall? -escuché atrás de mí y me volteé. Lo reconocí al instante: era el chico pelinegro que estaba en la fiesta, el que me observaba raro.

- ¿Quién eres?

- No me recuerdas, ¿cierto? -lo miré detenidamente- Ha pasado algún tiempo y sé que no nos veíamos tanto, pero no creo que me hayas olvidado tan fácil. -me sonrió.

Esa sonrisa... Pensé.
Era idéntica a la de Samuel.
Samuel tenía dos hermanos, Robert y Nicholas.

- ¿Nick? -pregunté sorprendida, ¿cómo me había encontrado?

- Cerca, soy Robert. -su sonrisa se agrandó y se acercó para abrazarme. Él y sus dos hermanos olían exactamente igual.

Increíble, recordaba el olor de Samuel.

- ¿Qué...?

Pensé en lo que acababa de suceder con Connor, ¿Rob lo habría visto todo?

- No sabes cuanto te he buscado desde la fiesta... ¿Vamos adentro? -puso su brazo sobre mis hombros y entramos, las bebidas que pedimos Connor y yo ya habían llegado.

- ¿Esto es de tu amigo? -tomó la bebida de Connor y la bebió.

- Viste... ¿Viste lo que pasó? -asintió con el vaso en la boca.

- Desde el beso, el segundo beso, la pequeña charla, luego él yéndose y tú...

- Ya, suficiente.

- A tu novio no le gustará, de todas maneras es un poco exagerado y necio, así que creo que si se da cuenta, no te perdonará. -abrí los ojos como platos.

Kendall y KendallHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora