Narra Kendall Adams
Todos los días se aprende algo nuevo, y yo hoy aprendí que las trenzas en el cabello de las chicas no se me dan mal.
- ¿Ya vas a terminar? -preguntó riendo- Creo que ya es tarde.
Desarmé la trenza y la dejé sentarse. Volteó su cabeza hacia mí y sonrió levemente.
- ¿Ya quieres irte?
- No -confesó-, si fuera por mí, me quedaría toda la noche. -sonrió- Pero mañana hay clases.
- ¿Por qué no faltamos mañana? -alcancé su mano y empecé a jugar con sus dedos.
- No bromees. -rió sonoramente y luego me miró- Oh, lo decías en serio.
- Sí lo digo en serio. Piénsalo. -me alcé de hombros- Podríamos pasar juntos aquí, podríamos mirar el amanecer desde aquí, que por cierto, es fabuloso.
Tenía que seguirla tentando. No tenía ganas de ir a la escuela mañana y quería pasar todo mi tiempo posible con ella... Aunque eso la asfixiaría tanto, que probablemente me terminaría por no dejarla ni medio segundo sola...
Que mierda, no sé como hacer esto.
- Digo, si tú quieres. -agregué.
- Me gustaría, pero no gracias. Por hoy paso. Necesito notas perfectas este año y el siguiente para la universidad.
- ¿Hablas en serio? ¿Te preocupas por la universidad aunque falte poco más de 1 año aún? -pregunté gracioso.
- Sí. -se alzó de hombros- Aún tengo que decidir qué estudiaré y luego donde, para escoger la mejor universidad en el campo que me interese. Luego buscaré un empleo y...
- Lo tienes todo planeado, ¿no? -reí y ella alzó sus hombros.
- No todo. -la miré confundido- No tenía planeado esto. -se señaló y luego a mí, refiriéndose a nuestra relación.
- Yo tampoco, pero la vida da vueltas y a veces haces cosas que nunca pensaste hacer o dices cosas que nunca pensaste decir. -me alcé de hombros.
- Hoy estás bastante poético, ¿no?
- No te burles, tú también estás igual. -me sacó la lengua y yo sonreí.
- ¿Nos vamos?
- No. -hice un puchero y ella rió.
- Bien, tomaré un taxi. -se puso de pie y yo la imité.
- Ni loco te dejo tomar un taxi sola y menos a esta hora. -ella sonrió. Tomé la bolsa en la que había traído la comida, mi chaqueta y sus zapatos con la mano derecha, y con la izquierda, alcancé su mano.
- Vamos. -dije y ambos empezamos a caminar hacia el auto. Al llegar, subimos y al instante, salimos de allí.
- ¿Quieres que pase por ti mañana? -pregunté. Nunca recogía a alguien de camino a la escuela, pero debía hacer una excepción, teniendo en cuenta que desde hace 40 minutos Kendall es mi novia.
Ahora que lo pienso, "mi novia" no era algo que estuviera en mi vocabulario usual.
No sonaba mal, pero sonaba raro decirlo o pensarlo.
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Kendall y Kendall
Fiksi Remaja[ACTUALMENTE EN EDICIÓN] Kendall es egocéntrico y Kendall es sencilla. Kendall es un idiota y Kendall es lista. Kendall es narcisista y Kendall es humilde. Kendall cree que con un par de ojos verdes y un cuerpo perfecto tiene al mundo en la palma de...
