Llegué tarde un par de minutos a mi clase de Literatura, pero no me importaba. Por ahora solo podía pensar en Connor... Dios. Aún sentía sus labios presionados en mi mejilla.
La profesora de Literatura no me regañó, sino que me advirtió que no llegara tarde de nuevo si no quería ser sancionada. Beneficios de llevarse bien con los profesores.
Busqué un lugar y al parecer Charlie y Chris me guardaron uno.
Milagrosamente los del equipo estaban en silencio, supongo que era por ser la profesora tan estricta. Rápidamente encontré a Kendall y evité toda clase de contacto visual con él.
Me senté en el asiento frente a Chris y a la izquierda de Charlie. El último me miró.
—¿Adonde estabas?–me susurró el rubio.
—Luego les digo...
—Connor...–canturreó Chris y quería golpearlo. Muy fuerte.
—Bien clase–llamó la profesora–. El proyecto de este semestre consiste en leer un libro y luego escribir un resumen y una opinión personal de este...
Genial, amaba leer y tener que hacer proyectos como éste.
—Pero no lo harán solos–continuó–, lo harán en grupos de 4, ya que el trabajo es muy extenso, ¿dudas?–una chica pelirroja levantó su mano y la profesora le dió la palabra.
—¿Podemos hacer nuestros propios grupos?–la profesora negó.
Mierda.
—Será al azar.–tomó dos canastas donde habían un montón de papeles, una decía "Hombres" y la otra "Mujeres"
Empezó a formar grupos. Todos de 2 hombres y 2 mujeres.
La profesora empezó a sacar papeles, hasta que Chris ya tenía su grupo, y de los tres, sólo quedábamos Charlie y yo.
—Señor Parker–la profesora llamó a Charlie–, señor Fray, señorita Collins y señorita Austen; son el grupo 8.
Mierda, ahora sí sería una mierda hacer el trabajo sin Charlie o Chris.
—Lo siento.–susurró Charlie y sonreí forzadamente. Era una completa mierda. Charlie se levantó y se sentó con sus compañeros de proyecto.
—Continuemos...–sacó otro papel de la canasta de los hombres– Señor Morrison.–volteé a ver y un chico pelinegro, claramente tímido, se puso de pie– Señorita McCartney.–mierda. Me puse de pie.
Al menos ese chico se veía que haría todo lo que yo le dijera, así que con él no tendría problema.
—Señorita Sanders.–volteé y una chica rubia se puso de pie.
—¡Aquí estoy!–chilló.
Porrista, ¿por qué a mi?
Ella el tipo de rubia estúpida.
Me miró y me saludó con su mano y una gran sonrisa de puta.
Rodé mis ojos y volteé hacia adelante.
—Y...–metió la mano en la canasta de los hombres denuevo– el señor Adams son el grupo 9.
—¡¿Que?!–exclamé. El universo no podía odiarme más, ¡¿que hice yo para merecer este castigo?!
Volteé a ver a Kendall y él se acercaba a mi con una sonrisa pícara.
La profesora nos asignó una mesa y nos sentamos los 4 allí. El chico tímido a mi izquierda, la porrista frente a mi y Kendall junto a ella.
Nos sentamos en silencio, hasta que la chica habló:
—¿Estás listo para el partido de hoy?–le preguntó a Kendall. Yo simplemente no estaba mirando como esa puta intentaba aprovecharse del hecho de que Kendall sería su compañero de proyecto.
—Claro que sí Laura.
—Soy Camille.
—Como sea... ¿irás?
—Por supuesto que...
—No estoy hablando contigo.–le interrumpió él– ¿Irás Kendall?–lo miré confundida. Él sonrió como diciendo: "mírame, soy un papi".
—¿Sobre qué libro lo haremos?–lo ignoré.
—Bueno...–empezó el chico a mi lado con voz baja– Podríamos hacerlo de algún libro clásico...
—¡Es una gran idea,...!–iba a decir su nombre, pero no lo sé– ¿Cual es tu nombre?–le pregunté.
—Steve...
—¡Gran idea Steve!–felicité y él sonrió tímido. Kendall soltó una carcajada y lo miré con el ceño fruncido– ¿Que?–ladré.
—¿En serio estás ligando con él, conmigo frente a tí?–preguntó riendo– Por favor bebé, ¡Kendall Adams está frente a tí!
Alzé una ceja, ¿quién se cree? Ya sabía que estaba frente a "el gran Kendall Adams", pero yo no era como él creía.
—Dios...–rodé mis ojos y me volteé. La campana sonó y todos se pusieron de pie rápidamente, yo también– ¿Cuando podemos ir a hacer el trabajo?
—Oh–dijo Camille–, podemos ir a mi casa. Si quieren claro...
—Bien.–dije– ¿Cuando?
—¿Les parece mañana?
—Mañana estoy ocupado.–dijo Kendall incorporándose.
—Yo igual.–dije poniendo mi bolso en mi hombro– ¿Que tal el próximo sábado?
—También estoy ocupado ese día.–dijo Kendall y lo fulminé con la mirada– Solo tengo libres los sábados por las noches, a eso de las 11.–rodé mis ojos– Es broma.–rió alzando sus manos en señal de rendición– El próximo sábado está bien.
—El próximo sábado a las 11 a.m., ¿les parece?–preguntó Camille y todos asentimos– Bien, luego les daré la dirección.–dicho esto, se volteó y se fue. Suspiré y salí de la clase, para encontrar a Charlie y a Chris esperándome.
—Creo que ya sé que relación shipearé...–dijo Charlie.
—¿Cual?–preguntó Chris.
—Kendall.–lo miré confundida– Kendall y Kendall.
—¡¿Adams y yo?!–exclamé y él asintió– estás loco.
—¿Ya viste lo que escribieron de tí en el periódico escolar?–preguntó Charlie– Es claro que Kendall está loquito por tí.
—Pero ella sale con Connor.–dijo Chris.
—¡Kendall no está "loquito" por mi y yo no salgo con nadie!–exclamé ya cansada.
—No–dijo Chris–, pero hoy saldrás con Connor.—hizo una sonrisa pícara.
—Sí, ¿y? Es solo una gentil invitación a una fiesta del instituto, tampoco vamos a estar solos los dos.
¿Tan difícil era de entender? Yo no estaba buscando una relación ni nada por el estilo, solo quería salir y divertirme con un buen amigo, eso es todo.
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Kendall y Kendall
Teen Fiction[ACTUALMENTE EN EDICIÓN] Kendall es egocéntrico y Kendall es sencilla. Kendall es un idiota y Kendall es lista. Kendall es narcisista y Kendall es humilde. Kendall cree que con un par de ojos verdes y un cuerpo perfecto tiene al mundo en la palma de...
