65. "-Solo cierra la boca, Kendall."

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Viernes por la noche, hablaba con Kendall por teléfono. Yo estaba afuera de mi casa, envuelta en una manta. Siendo iluminada solamente por las luces navideñas colocadas en mi casa -y en las de los vecino- que parpadeaban sin parar.
A pesar de que él estuvo toda la semana -o probablemente, todo el último mes- alardeando de que iban a ganar el partido, ahora me decía que tenía miedo.

Aún no lo creía, él nunca me demostraba su miedo.

- De verdad, ¿y si hago mal todo?

- Es la quinta vez que me dices eso, no harás nada mal. Todo saldrá súper bien y luego, cuando tengan el trofeo, volveremos a casa a ver películas y esas cosas.

- Me parece bien... Pero pensaba que podríamos ir a la fiesta... -sugirió- Si tú quieres verdad, es que es una tradición y todos irán y...

- Cero alcohol, ¿verdad?

- Poco alcohol. -corrigió y reí.

- Bien, poco alcohol.

- De verdad tengo miedo. -insistió.

- Lo sé, pero no te debes asustar por nada. Eres lo mejor que tiene ese equipo y harás muchas canastas o como sea que se llamen. -le alenté.

- ¿Canastas? -rió- Creí que sabías la diferencia entre el basquetbol y el futbol americano.

  
Vaya, soy más ignorante de lo que pensaba.

- Sabes a qué me refiero.

- Lo que cuenta es la intención, ¿no? -reí.

- Exacto.

- Ya es tarde y mañana tengo que despertar temprano.

- Bien, descansa. Te amo.

- Yo más.
  

Corté la llamada y entré a casa.
Subí a mi habitación y cerré la puerta atrás de mí. Lucy ya estaba en su colchón hinchable junto a mi cama, usando su celular.
Al oírme entrar, alzó la mirada.

- ¿Ya se tranquilizó Kendall? -asentí.

- Está muy nervioso. -apagué la luz y me senté en mi cama.

- No debería. Probablemente ganen ustedes -se alzó de hombros-, porque en el equipo hay un par de lesionados y además Samuel solo viene con ganas de quebrar a Kendall en todos los pedazos posibles. -abrí los ojos como platos- Pero no te preocupes, no lo logrará. -dijo para aliviarme.

Yo sólo le regalé una pequeña sonrisa.

- ¿A qué hora te levantarás mañana? -preguntó ella- Yo necesito levantarme temprano -rodó los ojos-, se supone que tengo que "practicar" con las demás. Pero no quiero ir. -hizo un puchero.

Oh cierto, ella es porrista.

- Tienes que ir, sabes que ellas no pueden sin ti. -le animé.

- Eso es cierto. -entrecerró los ojos- Que descanses. -se volteó y reí levemente.

Me giré y miré el techo de mi habitación, hasta quedarme dormida.

   
   
 
Al despertar la mañana siguiente, Lucy no estaba en el colchón hinchable, pero dejó una nota:
"Era muy temprano cuando desperté y no te quise despertar. Nos vemos más tarde <3"

Me levanté de mi cama y fui al baño a lavarme la cara, sentía que me iba a caer del sueño que tenía y el agua en la cara no me sirvió de mucho.

Kendall y KendallDonde viven las historias. Descúbrelo ahora