Capitulo 47 - El collar de Alma

138 13 3
                                    

Arturo estaba en la habitación con uno de los pies apoyado en el espejo de la cama, terminando de ponerse las botas para irse a trabajar al Rancho Alcázar, mientras Sofía lo miraba aún acostada en la cama.

"me cambio y voy contigo, así aprovecho para mirar cómo está el becerrito"- Sofía habló estirándose.

"Tienes que descansar tal como dijo el doctor, chaparrita"- Arturo habló poniéndose el sombrero y acercándose a ella.

"Pero me siento bien "- Sofía le habló haciendo carita de niña.

"Ya lo sé "- Arturo dijo ya sentado frente a ella - "pero pronto seguirás con tu profesión, vas a ser la mejor mamá y veterinaria como siempre lo has sido"- añadió con una media sonrisa.

"Sí, yo sé, pero me desespera quedarme aquí sin hacer nada, yo quiero ayudar... "- insistió con impaciencia.

"Ayúdame cuidándote Sofía, órale chaparrita, hazlo por nuestro hijo". - Arturo pidió, tierno.

"Tampoco quiero que te pase nada"- Sofía preguntó mientras colocaba su mano en el rostro de él, haciéndole una caricia - "prométeme que te vas a cuidar y que vas a revisar el coche antes de salir"

"Si, te lo prometo y tú me vas a prometer que vas a estar en la cama todo el día, dije todo eh y te quedarás esperando por mí, ¿sí?"

Sofía se cruzó de brazos y se apoyó contra la cabecera de la cama, haciéndose la enojada.

"Está bien, voy a intentarlo"- ella al fin lo aceptó mientras lo miraba con cariño, enseguida Arturo se acercó más hacia ella y mirándola a los ojos le dijo.

"Mira, ustedes son lo más importante para mí, tú y mi hijo.

"Sí... "- Sofía respondió al verlo bajarse hacia su vientre, plantando un tierno beso allí mientras ella le hacía un cariño en su pelo.

"Hola mijo, ¿me escuchas? ¿Sabes quién soy? papá, cuida a tu mamá eh, ándale pues, nada de andar jugando ahí, tranquilito todo el día ¿eh? "- Arturo habló, de manera tierna y luego levantó la cabeza echando una mirada amorosa a Sofía que se reía de felicidad, por el gesto cariñoso que él acabara de hacer.

Más tarde, en la taquería.

"Hola familia! " - Arturo saludó contento al entrar en la taquería de Juana donde él y Flavio fueron a encontrarse con Sofía e Irina para que almorzasen juntos.

" Chaparrita! " - habló acercándose hacia ella y dándole un beso rápido - "¿tan poquito me extrañaste, o qué? " - le preguntó con una mirada traviesa.

"No, por el contrario "- Sofía le contestó, sonriendo.

"¿Cómo está la mamá más bella del mundo? " - Arturo preguntó poniendo las dos manos en la cintura y echando una mirada hacia su vientre.

"Bien, con ganas de ver a mi rey desde el momento en te fuiste"- dijo coqueta y se besaron de nuevo, al igual que Flavio hacía con Irina a sus espaldas.

"Bueno, orden aquí ¿eh? "- Juana los regañó al verlos muy cariñosos en frente a ella y pronto las dos parejas detuvieron los besos, riéndose - "ya que estamos todos aquí, comemos, ¿no? "-"Lucia! "- llamó.

"Si, mamá"- la muchacha contestó acercándose a la madre.

"Ayúdame a poner la mesa"- pidió Juana.

En ese momento al volver la mirada hacia Irina, Lucía se dio cuenta que ella llevaba un collar igualito al collar que un día Alma le había enseñado, era uno que Ignacio le había regalado y creyendo ser el mismo collar de su amiga muerta, le preguntó, un tanto molesta:

Los SusurradoresDonde viven las historias. Descúbrelo ahora