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Avery's POV:

— Avery, ya nos vamos.

Escucho el grito de mi madre desde la puerta principal.

— Sí, ma. ¡Que les vaya bien! — grito en respuesta, caminando en la puerta para despedirla como se merece.

Estaba tratando de llevar la fiesta en paz con Carlos porque tenía muy claro de qué era capaz.

Mi madre va enfundada en un precioso vestido negro mate que realza su figura y sus largas piernas. Llevaba un par de zapatillas con algunas piedras en las correas, bastante finitas, en sus labios llevaba un tono rojizo, parecía un poco más como guinda, mas no estaba segura porque la iluminación estaba casi escasa.

Sin querer, mi mirada se posa en Carlos, que lleva un traje negro muy simple, pero se ve bastante bien – aunque me cueste admitirlo.

Se despiden de mí con sus manos, él rodea la cintura de mi madre.

Se veían bien como pareja, después de todo.

Cerré la puerta después de verles arrancar en el Bentley Flying Spur azul que Carlos había traído hacía dos días... o algo así.

Camino de vuelta a la cocina, tomando un bowl con muchas uvas. Tenía muchísima hambre.

— ¿Ya se fueron?

La voz de Amirov me toma por sorpresa, haciéndome dar un pequeño brinco.

— Sí — asiento de lo más normal, mirando su vestimenta.

Si no fuera porque mamá es muy tonta; Amirov un narcotraficante y yo esposa de uno, podría decirse que somos la familia perfecta. Todos estábamos agraciados físicamente.

— Bueno, entonces ya me voy, ¿vale?

Asiento y cojo de nuevo mi bowl repleto de uvas.

— Con cuidad.

Le dedico una sonrisa amable que él devuelve y sale de casa.

Dejen a Avery sola, ya saben, le encanta la soledad.

Fui hasta el living para encender la tv y ver una temporada atrasada de Top Models.

Ver a aquellas chicas de verdad me subía el amor propio, algunas estaban muy planas y enanas para ser modelos. Yo podría participar y, aunque suene como una engreída, ganarles. Tenía suficiente disciplina y orden como para estudiar medicina.

[...]

Siento un ligero hormigueo en las piernas, me quejo y me acomodo en una posición más cómoda.

Mi sueño estaba demasiado lúcido como para despertar y dejarlo a medias. Estaba con Zayn.

Sus manos estaban recorriendo la curva de mi espalda con la yema de sus dedos, bajándolos por mis piernas, acariciando justo en mis muslos, por lo que gimo. La sensación se siente tan malditamente real, siento realmente sus manos adentrarse en mis jeans. El calor de su mano se siente tan bien, me revuelvo bajo su tacto. Esto era demasiado bueno.

Comienzo a estar consciente, aún siento las manos tibias de Zayn en mis pantalones, escucho las voces siendo emitidas por la televisión. De pronto siento su peso encima, soy capaz de sentir su pesada respiración sobre mi cuello. Eso no era lo que yo estaba ordenando, yo quería que parara.

Sé que esto no es un sueño cuando escucho una voz ronca diciendo mi nombre.

Abro mis ojos de golpe, encontrándome con Carlos sobre mí, con su mano dentro de mis jeans.

DangerousDonde viven las historias. Descúbrelo ahora