045

69 12 8
                                        

Zayn's POV:

Harry hace entrar la silla de ruedas por la ancha puerta de mi casa.

Se sentía tan bien estar de vuelta. Mi espalda dolía de tanto estar acostado; había estado semanas postrado en una camilla.

Miro a mi alrededor, estaba todo tan cambiado, estábamos en 2015, yo me había quedado un par de años atrás en mi recuerdo. Odiaba el simple hecho de compararme mentalmente con el Zayn, ya saben, era como cuando te comparaban con alguno de tus hermanos.

Lo peor es que aquí estaba compitiendo contra mí mismo, contra lo que fui y se suponía que tenía que ser, pero justo ahora no tenía intenciones de cambiar, no hacía mucha falta si no tenía un propósito o una meta. Harry me había contado parte de mi vida estos últimos años, cinco, para ser precisos, me contó sobre lo cuán blando me volví, simplemente había dejado de ser yo, ya no tenía tanto sadismo y me pregunté a mí mismo qué fue lo que pudo haberme cambiado. Nancy y su hijo estaban muertos y ellos eran mi única razón para vivir, porque sin ellos entonces qué más me quedaba en la vida, ya no tenía ninguna clase de esperanza. Además, mi plan de venganza se había visto truncado porque el muy idiota de mí asesinó a John Dion en su propia casa y Carlos había matado a John junior, el hijo de puta que me había arrebatado a Nancy hacía cinco años. Aunque eso todavía no llegaba a mis recuerdos, lo último que recordaba antes de despertar en el hospital es que estaba en Napanee, recuerdo que Carlos me había delatado con John y que después mandó gente a golpearme, estaba planeando mi venganza contra Carlos y contra los Dion, pero resultaba que ahora ya no estaban vivos ni Nancy, ni el bebé, ni John Dion padre, ni John Dion hijo y que mi único enemigo era Carlos. Todo era una completa mierda, yo no habría querido que pasaran así las cosas, pero más decepcionado no podía estar.

En la pared, justo sobre la chimenea, había una foto con la pija rubia a la que corrí del hospital hacía una semana.

Ella estaba vestida de blanco y yo tenía un ridículo smoking negro, ella sonreía tanto que parecía que su rostro fuera a partirse en dos. Parecíamos felices.

Era muy guapa y tenía unas tetas que... pero ese no es el caso, el punto es que se suponía que estábamos casados.

- ¿Cómo se llama? - inquiero.

- Avery - responde Harry, que se había encargado de darme un sermón por haberla tratado mal.

Si tanto le gustaba que se quedara con ella.

Bueno, no. Es que tenía buen culo y además era mi esposa. Y aunque no la recordara, debo admitir que hice una buena elección.

- Avery ¿qué? -

Harry vacila un momento antes de contestar, como si estuviera dudando un poco su respuesta, lo que aviva mi curiosidad.

- Zayn, creo que deberías esperar a recordarlo todo -

Frunzo mi ceño. Estos chicos estaban muy desacostumbrados a seguir órdenes.

Zayncito, ¿qué le hiciste a mis hombres? Me reclamo.

Me tomo de los brazos de la silla de ruedas con fuerza y me pongo de pie bruscamente, haciendo un esfuerzo sobrehumano por no quejarme de dolor.

- ¿Cuál es su apellido? - gruño, sintiéndome un poco mareado ante la rapidez del movimiento.

Niega con la cabeza un par de veces, abre su boca para contestarme.

- Quiero el apellido. No abras tu boca si eso no vas a decirme - advierto.

Sus labios vuelven a unirse en una línea.

En serio estaba pensando que a este chico le gustaba la rubia pija.

DangerousDonde viven las historias. Descúbrelo ahora