Mientras charlamos de temas estrictamente sexuales, le pedi una foto de él y enseguida me envió una en donde sale con una toalla envuelta en su cintura y mirando al espejo. Al mirar su abdomen mi cuerpo se calienta. Sus brazos se ven hinchados, eso hace que se vea mas fuerte. Ahora solo deseo que esa toalla no cubriera su más íntima parte.
Yo:
Wao. Estás muy candente. Se me hace agua la boca.
DR DIAZ:
¿Solo la boca?
Yo:
Quizás algo más...
El sueño se ha apoderado del momento mientras seguimos el ritmo de la conversación y nos despedimos cariñosamente.
Al amanecer recibo varios mensajes de Tony diciendo que me ama y que no podía estar sin mí. De hecho, Tony no es nada feo, al contrario. Tony es un chico alto, corpulento, sus ojos son grises y de cabello castaño. Sin duda él tiene lo suyo, pero ya su belleza no me llama tanto la atención. Yo busco sentirme amada, sentir que de verdad le importo. Pero no es así.
En lo que recuerdo, él solo se enfocaba en obtener placer propio y se olvidaba de mí. Siempre que teniamos relaciones el no buscaba la manera de satisfacerme y todo fue volviéndose una rutina.
...
Me ducho y me maquillo un poco. Mi hermana me preguntó porque me masquillaba si no iba a modelarle a nadie aquí. Y le respondí: «porque no pienso estar como una loca en este lugar». Luego de tomarme unos medicamentos me senté y me puse a ver videos divertidos para matar el aburrimiento.
Dr Diaz:
Trataré de pasar en unos minutos por la sala, es que estoy en otra área.
Yo:
Bien.
De hecho pasó dos horas y lo veo llegar con su traje blanco, esta tan sexy. Sin duda deseo arrancar ese traje y poseerlo. «relaja la raja, Ana».
—Doctor, ¿como está?
—Bien, solo he venido a ver como siguen tu sobrina y tú, ¿estás tomando los medicamentos?
Me mira fijamente y nuestras miradas se conectan.
—Si, lo tomé hace unas horas, mi sobrina está estable —le digo mirándola dormida y sonríe—. ¿Hoy trabajarás en otra área?
Inquiero como si no fuera obvio.
—Ahora estoy entregando un proyecto, pero entro a trabajar mas tarde —sonrió y yo miro sus labios unos segundos, mis mejillas arden y agacho la cabeza.
—Estaré aquí, como siempre.
—Quizás paso más tarde.
No despega sus ojos de los míos y me siento muy intimidada.
—Debo irme —susurra.
—¿Tan rápido?
Hago pucheros y luego sonrío.
—Es que me esperan —dice metiendo sus manos en sus bolsillos y dando tres pasos atrás.
—Pues que te vaya bien —sonrío, finjo estar emocionada.
—Pajarito vino hoy, muy temprano donde mí... —tararea Jessica al lado suyo. Ambos las miramos frunciendo el ceño—. ¿Qué? ¿A usted no le gusta la canción del pajarito?
Él la mira confundido y sonríe.
—Tú tienes algo con los pajaritos —la acusa y se retira con una sonrisa.
—¿Qué fue eso? ¿Por qué cantabas esa canción? Además, ¿qué haces aquí? —pregunté sin dejar de reir.
—Primero, porque es tu pajarito. Segundo, la canto porque puedo. Y tercero, me escapé cuando dije que me iba a bañar, tengo que irme rápido porque mi madre está en la cafetería —murmura riendo.
ESTÁS LEYENDO
Labios Prohibidos
Short StoryHabía una vez, un típico Doctor joven y bonito que se concentraba demasiado en su trabajo. Ella, típica paciente que se enamora de su doctor aprovechándose de su concentración. Pero había un ligero problema... Ese doctor es casado y ella tiene un...
