Estoy feliz de que podré verlo. Pero aun faltan como tres días, tampoco debo hacerme más ilusiones para luego enterarme que su mujer le dará otro hijo.
Tony me invitó a cenar y pues como no habíamos salido desde que llegué, le dije que aceptaba.
Estaba lista para irme con él y cuando menos lo esperé ya estaba afuera esperándome.
Lleva un polo negro y un pantalón jeans. Debo aceptarlo, él está mas lindo, ademas ahora está yendo al gimnasio, según el, dijo que quería verse más sexy para que yo no lo dejara.
Al llegar al restaurant, un mesero nos atiende y ordenamos algo favorable para el momento.
Mientras cenamos el me mira fijamente.
—Estás hermosa. ¿Te he dicho que te amo?
Frunzo el ceño. Antes no me lo decía.
—Eh..., no, es difícil escuchar eso de ti –bufo.
—Pues no dejaré de decirlo. Te amo y lo sabes. Quizás en el pasado no supe tratarte y sé que me comporté muy mal. Sé que no te dedicaba tiempo, pero cuando estuviste interna todo ese tiempo, fue como una eternidad, me di cuenta que podía perderte y no quiero eso. Por eso quiero cambiar, te amo.
Aunque no me lo esperaba, sus palabras hicieron efecto, me han sonrojado y eso no es bueno. Siento mi corazón latiendo desenfrenado. ¿Qué me pasa? No puedo quererlo como antes.
Ahora estoy más confundida.
—Sé que has cambiado, me he dado cuenta. Te di una oportunidad y la estás aprovechando. Gracias.
Él tema mi mano y la besa.
—Gracias a ti amor.
Brindamos con un poco vino, pero ese poco fue aumentando hasta que quise tomar cerveza, y la liga no fue muy buena. Me siento mareada.
—Nena, debemos irnos. Pero te llevaré a mi casa, te extraño —susurró pero asentí sin problema, realmente no sé lo que hago.
.
.
Me besa y lo siento tocarme, debe ser Louis quien me toca. Debe ser él porque es a él a quien quiero. Sus besos navegan por mi cuello y recorren mi piel por completo. Estoy desnuda y no puedo abrir los ojos, me dejo llevar de la persona que está en mi mente: Louis.
Siento como me besa, aunque no son sus besos. Araño su espada y jadeo cuando separa mis piernas y entra en mí provocando un ligero dolor ligado con placer.
No sé porque el alcohol me hace reaccionar así, pero me gusta pensar en él. Es un momento en que él está en mi mente, y así lo imaginé, mientras lo recibo muy dentro de mi.
Acaricio su cuerpo y me besa mientras se mueve más rápido con todo el deseo del mundo.
.
.
.
¿Por qué lo hice?, no estoy tan segura. Pensé que era él, pero no. No lo era, era Tony. No sé que me ocurre, realmente no sé si seguir con todo esto, pero debo ser realista, Louis está casado y yo... tengo novio, no debo dejarlo todo por él.
Al amanecer regreso a casa, no estoy molesta con Tony, bueno un poco, ya que él no se puso el preservativo. Jamas lo habíamos hecho así, y en parte me molestó. De igual forma me tomaré una patilla para evitar.
Estando en mi cama, noto que mi celular suena y al mismo tiempo mi corazón. Louis me llama.
—Hola —respondo.
—Hola, hermosa, ¿como amaneciste?
Cierro los ojos y me niego a decirle que pude entregarme a mi novio.
—Bien, todo bien —respondo cortante.
—Tengo algo que decirte.
Y de nuevo pienso lo peor.
—Bien, dime.
Respiro profundo porque siento lo peor.
—Pues no seré papá de nuevo. La prueba salió negativa...
No supe como reaccionar.
ESTÁS LEYENDO
Labios Prohibidos
Krótkie OpowiadaniaHabía una vez, un típico Doctor joven y bonito que se concentraba demasiado en su trabajo. Ella, típica paciente que se enamora de su doctor aprovechándose de su concentración. Pero había un ligero problema... Ese doctor es casado y ella tiene un...
