¿Saben que decidí? Si justo lo que pensaban: seguirlo. Me importa una mierda la ropa, o que si estoy maquillada y muy perfumada. Por favor, ¿quién se resiste a un chico así? Creo que nadie.
Y así desnuda paso al baño, él enjabona su cuerpo y susurra una melodía que no conozco.
—Hola —susurro estando dentro, él se gira y sonríe.
—¿No soportaste, eh?
—Si, pero hay mucho calor —susurro y frunce el ceño—.Bien, te seguiré en donde sea que vayas —susurro acorralándolo y besándolo, el agua nos recorre y a veces pienso que entre los dos soy la más perversa.
No, no creo. Toda mujer que ama y se enamora de esta manera, lo entrega todo e incluso puede llegar a convertirse en una fiera si así lo desea.
Sus manos rodean mi espalda y me gira aferrando mi espalda a la pared, levanta mi pierna y empieza acariciar mi cintura.
—¿Estás protegiéndote? Se me había olvidado preguntarte —susurra.
Asiento, cuando parí mi doctora se encargó de aplicarme un método anticonceptivo inyectado, cada tres meses tengo que inyectarme.
—Si —susurro.
Se desliza lentamente por mi cuello y sigue bajando hasta detenerse en donde tan solo él sabe hacerme sentir completamente suya.
Empieza a recorrer mi intimidad con su lengua, me mordiquea, me besa y me hace gemir de la excitación. El agua me tiene empapada, pero no tanto como Louis, él me pone a mejor.
—¡Sigue! —gimo lo más fuerte posible, mi garganta se seca y cierro los ojos sintiendo algo sumamente único. Su lengua se mueve muy rápido y me tiene presionada en ella.
Me hace llegar a un orgasmos en su boca y sube hacia mí, pero él no se me escapa.
Yo también quiero hacer lo mismo. Recorro su abdomen y me detengo en aquel duro miembro. Lo beso y le doy suaves caricias con mi lengua, recorro toda su longitud hasta el punto en que el gime mi nombre; me siento una experta y sigo lamiendo hasta introducirlo dentro de mi boca y saborear su grosor.
—¡Ana! —jadea nuevamente, el quiere hacerme detener, pero soy muy terca y sigo hasta sentir su placer en mi boca. Realmente nunca había sentido tal cosa, pero no es tan mala después de todo.
Limpio toda mi mentón y mi boca, subo hasta él, quién sin esperar me carga y me penetra encajando al tope. No puedo describir tal sensación de estar en sus brazos.
Los movimientos salvajes y suaves no faltaron, me pone de mil manera y lo mejor es que no se detiene.
Al terminar decidimos ducharnos, pero al salir y verlo vestirse, no soporté y nuevamente lo hice mío, pero después quise que me modelara su traje de doctor, que por suerte, lo trajo.
—¿De verdad te excita esto? —inquiere dando una vuelta con su bata blanca. Muerdo mi labio asintiendo.
—Claro que si. Doctor, tengo fiebre, ¿podría tomarme la temperatura?
Él sonrisa acercándose a mí.
—Te cuidaré siempre —susurra y me besa lento y suave.
—Te amo —respondo.
—Y yo a ti. No quiero que esto acabe, esta magia de mantener viva la pasión —murmuró acostándose a mi lado.
—Nunca acabará mientras los dos nos amemos —respondí acariciando su mejilla.
—¿Quieres cenar y ver alguna película?
Sin esperar acepté, cenamos juntos y nos ubicamos en la cama para ver una película.
Y así de feliz terminó nuestra noche, pero me sentí mal al momento de irme, él me llevó hasta una esquina de mi casa y no se marchó hasta verme entrar. Prometió vernos mañana.
.........
Louis ha venido a buscarme y no quise llevarme al bebé porque mi madre empezó a hacerme preguntas y porque David tendría que llegar más tarde a verlo. Louis dice que tiene que mostrarme algo, así que para vernos tuve que caminar una cuadra en donde nadie me viera.
—¿A donde me llevas? —pregunto curiosa. Vino muy témprano a buscarme y no me dice cual es la sorpresa.
—Ya verás.
Se estaciona en el apartamento que me gustó, justo en el que quedamos de visitar.
—¿Lo alquilaste? —inquiero.
—Mejor que eso, lo he comprado.
Y mi boca se abre rápidamente. No puedo creerlo.
—Pero, ¿no trabajarás temporal? —inquiero confundida.
—No importa, no quiero apartarme de ti.
Y quisiera llorar de felicidad.
—Oh amor —sollozo y lo abrazo. Lo amo
Entramos a observar apartamento, realmente es muy cómodo. Es increíble. Tiene dos habitaciones, cocina, sala, comedor, dos baños y área de lavabo.
Al finalizar la tarde se marchó, pero volverá, solo haría una mudanza.
Al pasar el día lo ayudé a organizar y de vez en cuando descansábamos pero a punta de besos y caricias.
Y por fin al terminar, nos sentamos en el sofá y le dije que ya era hora de presentarle a mi hijo porque estos días ha sido bastante ocupado para hacerlo.
Fui casa y le avisé a mamá que saldré con el bebé . Hizo preguntas; pero igual no se opuso. Me duché y me vestí, al terminar cargué al bebe y decidí irme de una buena vez.
Toco su puerta dos veces, hasta que la abre y me mira emocionado con mi bebé en mano.
—Oh, es en pequeño David —murmura observándolo. Lo carga y empieza hacerle gracias—. Hola hermoso tití —le hace mimos y se caminando con él mientras que yo cierro la puerta y los sigo.
Louis se queda mirándolo con ternura y lo abraza dándole un beso en su frente.
—Es hermoso. Como me hubiese gustado que fuera mi hijo —murmura sonrojado.
—Si es mío, es tuyo —susurro.
—Si, así es. Es tan hermoso, dios bendiga —dice y le digo "amén"—. Tráelo siempre que quieras.
—Siempre —susurro.
Hago una maravillosa cena mientras el cuida al pequeño. Luego el bebé se duerme y lo acostamos, no quedamos juntos cenando y charlando, pero estábamos tan agotados que terminamos dormidos en la cama.
Mientras los días corrieron todo iba de maravilla, nuestra relación sigue oculta; ya él ha empezado a trabajar y solo nos vemos en la mañana hasta que cambie el turno.
Se cumplió un mes de vivir aquí y creo que todo está bien. Tony visita al bebé y no ha vuelto a insistir.
Y ahora estoy con Louis en una cafetería, charlamos y sonreímos amenamente...
—Ana —dicen y al escuchar aquella voz mi corazón se detiene. El no puede estar aquí.
....
Plop 💣 ¿quien será ese?
Ahora viene lo mejor y pronto el final.
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Labios Prohibidos
Cerita PendekHabía una vez, un típico Doctor joven y bonito que se concentraba demasiado en su trabajo. Ella, típica paciente que se enamora de su doctor aprovechándose de su concentración. Pero había un ligero problema... Ese doctor es casado y ella tiene un...
