Estoy en una encrucijada. Debo tener una respuesta para la pregunta que me hizo Tony. Acepto que lo quiero, pero no es suficiente, sin embargo, ya no debo ver solo por mí, tengo una criatura en que pensar. Por más que me cueste aceptar que estoy embarazada, ya lo estoy.
Quisiera que fuera de Louis, pero no, con Louis me protegí, y cuando tuve relación con Tony fue justo hace casi ocho semanas, dos meses ya de eso. El tiempo pasó volando y no podía creer que no he vuelto a ver a Louis desde esa vez que fui a celebrarle el cumple a mi cuñado.
—Lo pensaré Tony. Primero debemos darle la noticia a mamá —respondo y se emociona.
Fuimos a casa y mi madre prepara la comida.
—Mamá, tenemos algo que decirte —le dije captando su atención. Ella deja el cucharón en la mesa y frunce el ceño. Mi madre parece una de esas viejas gruñona, pero así la amo.
—¿Qué hiciste ahora? —me curiosea con su mirada.
—Señora, usted sabe cuanto amo a su hija, cuanto estimo esta familia. Por eso espero que tome esto normal.
Ella se acerca y mira el sobre.
—¿Qué? ¡Hablen ya!
—Mamá, estoy embarazada.
Me escondo detrás de Tony, por si piensa darme un putazo.
—¿Qué?
Está sorprendida. Lleva una mano hasta su boca asimilándolo.
—Si, señora, pero me haré cargo. Por eso quiero que ella viva...
—Tony, te dije que lo pensaría —lo interrumpo.
—aclaró que debes responder. Mi hija no se quedará aquí embarazada. Demuestra que eres un buen chico y múdala. Y felicidades, a pesar de que no me lo esperaba, creo que con Tony será feliz.
¿Qué? Mi mamá me está ofreciendo a Tony, estoy ofendida.
—Mamá, yo debo pensarlo. No me iré tan rápido, se ve que me quiere fuera de aquí —chillo al decirlo y corro hacía mi cuarto.
Cierro la puerta y me quedo en la cama sin poder asimilar que mi vida cambió tan rápido.
—Hija, abre la puerta, debemos hablar.
Hago caso omiso y no abro.
.
.
Ya de haberme cansado de llorar, salgo y ella está tomando una taza de café en el sofá.
—Mamá –dije.
—Sé lo mal que te sientes, es por tu bien. Debes darle una familia a tu bebé. Un padre que esté ahí siempre, no quiero que te pase al igual a mí. Tu padre nunca estuvo presente, sabe que las saques sola hacía adelante. Por favor hija, no le quites a mi nieto un padre que si puede velar por él.
Me acerco y me siento junto a ella. Tiene toda la razón. No debo hacer lo mismo.
—Lo siento, mamá. Yo comprendo y creo que tomaré una decisión.
La abrazo con cierto dolor en mi pecho.
.
.
.
Yo:
Me hice la prueba de embarazado y fui al ginecólogo.
Louis:
¿Y qué te dijo?
Limpio mis lágrimas y suspiro profundo.
Yo:
Estoy embarazada. Tengo dos meses...
Él no responde y se desconecta.
Oh Dios, esto es tan doloroso.
Espero que él me conteste, pero no lo hizo. Hasta que pasaron quince minutos y recibo su mensaje.
Louis:
¡Felicidades! Es una bendición.
Yo:
¿Eso cambia muchas cosas entre nosotros, cierto?
Louis:
No sé. No cambia mis sentimientos hacía ti. Yo sé que algún día seré libre y quizás... podamos estar juntos.
Absorbo mi nariz y trato de respirar normal, pero me duele mucho lo que está pasando.
Yo:
Pero mi madre y Tony quieren que yo le dé una familia al bebé. O sea, que yo debería vivir con Tony, y no sé, no quiero.
Louis:
Wao. Realmente es doloroso, pero creo que es lo mejor, tu hijo se merece crecer junto a su padre. A pesar de que me duela.
Yo:
¿Qué? Pensaba que yo te importaba. Actúas tan normal que se ve que no te intereso. Si fuera otro la dejara y estuvieras conmigo, pero se que no te importo, ¿y sabes algo?, lo haré. Tomé una decisión, me casaré con él. Adiós.
ESTÁS LEYENDO
Labios Prohibidos
Proză scurtăHabía una vez, un típico Doctor joven y bonito que se concentraba demasiado en su trabajo. Ella, típica paciente que se enamora de su doctor aprovechándose de su concentración. Pero había un ligero problema... Ese doctor es casado y ella tiene un...
