ámame (+18)

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Fuimos a su apartamento, es muy cómodo. Él me dijo que su esposa se quedó con su casa y que él no quería estar discutiendo nada de bienes y por eso se lo dejó todos, pero más por su hija.

Al subir y entrar, observo con mas detalles lo cómodo y amplio que es.

Me siento en el sofá gris y él se ofrece a prepararme algo de comer. Pero no tengo hambre, aunque si otra cosa.

Río por lo morbosa que me pongo. Debo tratar de normalizar mi estado de ánimo.

Cruzo las piernas, me echo hacia atrás, luego me muevo de un lado a otro. Definitivamente no encuentro lugar. Mejor veré lo que él hace.

Me acerco lentamente a observarlo, se ve tan sexy y candente con ese delantal en su abdomen. ¡Que hombre Dioss!

Miro su trasero redondo y hasta creo que tiene mas que yo. Trato de no reír y cada segundo me pongo mas roja de la cuenta. Muerdo mi labio inferior al verlo tan entretenido.

Miles de idea se cruzan en mi mente. Ideas que nunca tuve hace con Tony por en simple hecho de que no lo amaba.

De verdad lo amo y lo extraño. No pienso perderlo de nuevo. Se que será algo problemático que yo publique una relación con él a tan poco días de terminar con Tony, y no pienso hacerlo, no por ahora.

Pienso en seducirlo como aquella vez en que me dormía tarde mandándole fotos candentes, y diciéndole lo que le haría si lo tuviera de frente. Y ahora esta a mi frente. ¿Qué hago? Ya sé.

Hago algo que lo sorprenderá. Camino lentamente hacia él y rodeo mis brazos por su abdomen.

—Oh amor, ¿quieres ayudarme? —preguntó sonriente, lo rodeo  hasta estar a su frente, le quito él cuchillo y lo coloco en la encimera.

—Te quiero a ti —susurro acariciando su  mejilla y no espero más para besarlo.

—Mmm,  te extrañé tanto —susurra en mis labios, lo muerdo y tiro lento sin lastimarlo. Tengo deseo.

Sus manos bajan por mi cuerpo y se detienen en mi trasero.

—Allí hay una sorpresa —susurro.

El sigue tocando descubriendo que no tengo  braga.

—Que mala eres. No te me escapas.

Me carga y  camina conmigo hasta la mesa, ahí me sienta e inicia besarme. Me toma de la nuca y sus besos son más posesivos y apasionado.

—Ámame, hazme tuya.

Suplico y eso fue una orden, me quitó el vestido y lo ayudé con su camisa, descubriendo su hermoso cuerpo, ahora está más fuerte que antes.

Retira mi sostén y de tenerme desnuda, empieza besando mi cuello con algo de rapidez. Es el tiempo sin estar juntos que no nos deja ir despacio.

No quiero perder tiempo, lo necesito cuanto antes. Bajo el cierre de su pantalón hasta sentir su erección en mi mano. Lo saco, palpita, lo toco mientras que con mi otra mano lo tomo de la nuca y lo beso, seduciéndolo hasta el tope. Louis aprieta mis senos y luego me toma de las caderas, pegándome de bruce contra su cuerpo, separa mis piernas y ubico su miembro en mi húmeda abertura, frotando de un lado a otro.

—Te necesito. Hazme tuya, por favor —suplico.

El tomo mis manos y me echa lentamente hacía atrás hasta tenerme acostada en la mesa. Separa mis piernas y se profundiza levemente en mi interior hasta llenarme por completo de él.

Cierro mis ojos y aprieto mis labios conteniendo el impulso de gemir fuerte. Empieza a moverse y toma mis piernas, me pega de su pelvis y lo siento más profundo.

Gimo tanto al sentirlo y me toco mientras me embiste más fuerte, no pude contener tanto tiempo para llegar a un orgasmo.

Louis besa mi cuello como tanto me gusta. Se mueve mas lento, siento contraerme al recibirlo. Y siendo sincera, no he sentido tanto en mi vida como en este momento.

—Ana, te amo —jadea justo antes de correrse.

No queríamos parar, así que hasta que no saciáramos el tiempo perdido, no paramos hasta estar satisfechos.

....

Les aviso que ya pronto habrá un final 😍

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