Pasaron varios días desde la muerte de Peter y aún no podía comprender el motivo que lo llevó a tomar esa decisión. En mi pensar siempre culpaba a la madre de Peter, todos los días antes de irme a la escuela miraba mi celular, extrañando los mensajes que el me enviaba y me alegraban la mañana. Un día inesperado me topé con Lourdes en la escuela y sin pensarlo me dirigí donde ella para reclamarle su traición.
— Al fin te encuentro, contigo quiero hablar — Dije molesta.
— ¡Alison! — Exclamó sorprendida.
— ¿Pensastes que me había olvidado de lo que pasó? -Pregunté molesta.
— No es lo que piensas, yo solo...
— ¿Tu solo qué?... Tu solo eres una traidora, después decías ser mi amiga — La interrumpí.
— Alison, no digas eso, yo si soy tu amiga.
— Tu no eres mi amiga, una verdadera amiga no traiciona, te brindé mi confianza y me pagas con traición.
— Amiga, Yo no te traicioné, lo que paso con Peter no es lo que piensas.
— Peter era lo mas que yo amaba! — Espeté molesta.
— Lo sé amiga, pero el no te merecía.
— ¿Tu también te vas a poner como la madre de Peter?
— Alison es que hay algo que tu no sabes.
— ¿A que te refieres? — Pregunté curiosa.
— Te voy a decir la verdad porque soy tu amiga.
— ¿De cual verdad hablas?
— Aquel día que tu me vistes con Peter yo no le estaba coqueteando, yo le estaba diciendo que se alejara de ti, que no te hiciera daño.
— ¿Daño porqué?
— Amiga... yo descubrí a Peter con otra chica y me puse a investigar y también descubrí que esa chica era la esposa de Peter.
— ¿La esposa de Peter? ¡Estas loca Lourdes!
— No estoy loca, pero eso no es todo amiga, Peter tenia un hijo con ella.
— ¡No te creo! — Grité molesta.
— Entiendo tu dolor amiga, pero ya te darás cuenta que lo que te digo es verdad.
Yo no podía creer lo que Lourdes me había dicho, pensé que me estaba mintiendo, pero algo en mi corazón me decía que quizás podía tener razón. Me quedé en silencio por varios minutos, mi mente se fue en blanco en ese momento, luego sonó la campana y nos retiramos a clases. Todo el día me quedé pensando en lo que Lourdes me dijo y tomé la decisión de investigar para salir de dudas, aún no lo podía creer que Peter fuera capaz de jugar con mis sentimientos.
Al salir de la escuela decidí pasar por la casa de la madre de Peter y al llegar a la casa me recibió amablemente.
— ¡Buenas tardes! señora.
— ¡Hola Alison, ¿Que te trae por aquí? No te había visto desde el día del velorio.
— Primero quiero pedirle disculpas por lo que paso el ese día y segundo porque quiero hacerles unas preguntas que me tienen un poco inquieta.
— No hay de que disculparse, pasa y toma asiento.
— Señora, ¿es verdad que Peter tenía esposa? — Pregunté nerviosa.
— Alison, no te voy a mentir, mi hijo si tenía esposa, pero también de esa relación nació un hijo.
— ¿Porque nadie me dijo nada? — Pregunté con lágrimas en mis mejillas y el corazón hecho pedazos.
— Mi hijo te amaba, pero tenía esposa, es por esa razón que yo no quería que ustedes estuvieran juntos, para que no te hiciera daño con su mentira.
— Ahora entiendo porque mi familia no me quería con el.
— Tu madre trató de hablar contigo, pero tu no quisiste escucharla.
— El amor que yo sentía por Peter me tenía ciega, no me dejaba entender.
— Lamento tanto tener que ser yo la que tenga que decirte esto, pero no podía callarlo más, todos los días discutía con mi hijo por eso, pero el no quería decirte nada para no perderte, es por eso que en el funeral te dije que mi hijo no te merecía, trataba de decírtelo pero algo me detuvo en ese momento.
— Gracias por decirme la verdad aunque ya sea demasiado tarde y le pido disculpas por lo que pasó, ese día me porté muy grosera con usted.
— No hay de que Alison, ya me siento más tranquila por haberte dicho la verdad.
— No le quito mas su tiempo, me retiro y nuevamente gracias por ser sincera conmigo.
— Ve con cuidado Alison y recuerda que en la vida no todo lo que brilla tiene valor.
— Gracias señora, no lo olvidare jamás.
Me retiré de la casa de la madre de Peter y una vez mas mi corazón fue traicionado, pero esta vez por el amor, un amor falso que me consumía por dentro. Muchas veces vivimos soñando con el príncipe azul y con muchas cosas bonitas, pero cuando nos damos cuenta de la verdad, no sabemos como enfrentar la realidad.
Desde ese momento todo cambió para mí, me juré a mi misma cerrar mi corazón al amor y no permitir que nunca más nadie se burle de mí y de mis sentimientos. Juré no creer en palabras bonitas que solo se las lleva el viento al pasar. A partir de ese momento ya no sería más la chica tonta y dulce que todos conocían, el rencor y el odio que sentía por la traición de Peter fueron cambiando mi manera de ver la vida. Juré que nada ni nadie me volvería a pisotear, de eso si estaba segura.
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De un sueño a la Realidad(editando)
Fiction GénéraleA lo largo de nuestras vidas, siempre vivimos de sueños esperando que se hagan realidad. Pero logramos despertar y abrir los ojos y es ahí cuando nos damos cuenta de que la realidad es otra, la cual tenemos que enfrentar día a día. Pero... ¿Que pasa...
