Capítulo 29 ( Final parte1)

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Al fin llegamos al hospital y logramos entrar sin que nadie se diera cuenta, buscamos en cada una de las habitaciones y en ninguna estaba mi madre.

La desesperación era cada vez mayor, no sabía donde la habían llevado, cuando de pronto alcancé ver una enfermera que entró a una habitación apartada de todas las demás. Era una habitación demasiado alejada de las otras que me despertó la curiosidad, entonces esperé que saliera la enfermera para poder entrar y cuando logré entrar pude ver maquinas por todas partes y unas cortinas de plástico que rodeaban una pequeña camilla. Así que me dirigí despacio hacia ella y coloqué mi mano en la cortina. De pronto sentí como la circulación recorría mis piernas, era una sensación extraña que de pronto me detenía.

Después de tomar un poco de aire decidí abrir la cortina despacio y pude ver a mi madre acostada en aquella camilla pequeña, estaba profundamente dormida, con su rostro pálido y sus labios secos sin color. Desde ese instante que vi a mi madre postrada en aquella cama, sentí que el mundo caía sobre mí aplastando mi cuerpo de una vez y por todas, no pude contenerme y bañada en llanto le hablaba para ver si reaccionaba, pero todo fue en vano, era como si su cuerpo estuviera presente pero no su alma, verla así me desgarraba el corazón.

De pronto sentí su mano tocar la mía y sus ojos se abrían lentamente.

- Alison, mi niña - Dice casi sin fuerzas.

- Si mamá aquí estoy - Respondí con emoción.

- No llores mi niña que yo estaré bien.

- Te quiero mucho mamá - Dije abrazándola y dándole un beso en la frente.

- Mi niña, solo quiero decirte algo -Dice esforzando la voz.

- No digas nada mamá, luego hablamos cuando salgas de aquí.

- Solo quiero decirte que nunca dejes de luchar por tus sueños y jamas permita que nadie te haga daño.

- No te esfuerce tanto mamá, ya tendremos tiempo para platicar.

- Estoy orgullosa de ti mi niña, eres la mas fuerte de todas tu hermanas y así quiero que seas siempre.

- Descansa mamá, ya después hablamos - Dije con lágrimas en mis mejillas.

- Te quiero mucho mi guerrera.

- Yo también te quiero mamá y ahora descansa.

Luego de decir esas palabras, se quedó dormida, fue un momento lleno de emociones distintas, por un lado sentía tristeza y dolor y por otro lado sentía alegría y emoción porque después de tantos meses pude ver a mi madre.

Al salir de aquella habitación , sentí una sensación muy extraña, algo que jamas había sentido.

- ¿Que tienes Alison? - Pregunta Lourdes preocupada.

- La vi amiga, vi a mi madre - Dije bañada en llanto.

- ¿Como esta tu madre? - Pregunta curiosa.

- No se amiga, la vi tan decaída, pálida y un tono de color en su rostro un poco extraño.

- Tranquila Alison, tu madre estará bien, recuerda que esta enferma y bajo medicamentos y por eso la vez así. - Dice Diego abranzandome.

- No sé amor, pero tengo un mal presentimiento.

- Bueno, ya vámonos de aquí antes de que alguien nos descubra - Dice Lourdes.

- Tienes razón prima, vamos antes de que alguien venga y de esto ni una palabra a nadie Dice Diego de camino a las escaleras de seguridad.

.

.

Al fin llegamos a mi casa y me despedí de ellos, caminé despacio a la habitación sin hacer ruido para que mi hermana Juli no se diera cuenta, no pude contenerme y comensé a llorar despertando a mi hermana.

- ¿Que te pasa Alison? - pregunta Juli.

- Estaba pensando en mamá - Dije en llanto.

- No te pongas así Alison, ella estará bien, ya veras.

- No se Juli, pero algo me dice que no sera así.

- No pienses negativamente, mira que ya bastante tenemos con lo que pasó con Carmen, como para tener otra desgracia más.

- No es para que te pongas así, yo solo dije lo que sentí - Respondí sentándome nuevamente en la cama.

- Púes no lo vuelvas a repetir y que te quede claro en tu cabeza que mamá esta bien, ¿me entendiste? - Grita molesta.

-No Juli, ella no está bien y tu lo sabes.

- ¿A que te refieres Alison?

- Me refiero a que si de verdad ella esta bien, entonces contestame ¿porque sigue en el hospital postrada en una maldita cama?

- Alison, te conozco bien y sé que si dices eso es por algo.

- Lo dije porque se que algo no esta bien, lo puedo sentir en mi corazón.

- Te voy a dejar algo en claro, yo solo espero que tu no te hayas atrevido a entrar al hospital, porque si descubro que es así se lo contaré a Steven y no irá nada bien.

- Steven y tu se pueden ir al mismo infierno, porque si más te recuerdo, esa señora que esta en ese hospital, postrada en una maldita cama, también es mi madre - Grite furiosa.

- A mi no me hablas así, soy tu hermana mayor y tu a mi me respetas.

- El respeto se gana hermana y tu no has hecho merito para eso.

- Insolente, pero deja que se entere Steven.

- Por mi haz lo que quieras, porque tanto tu como Steven son unos hipócritas y mentirosos.

- ¿De que hablas? estúpida.

- Ahora preguntas de que hablo? ¿No que tu lo sabes todo? Púes respondete la pregunta tu misma, hipócrita y con esa te dejó para ver si puedes dormir que yo me voy a dormir a la sala - Dije saliendo de la habitación.

- A mi tu no me dejas colgada con la palabra en la boca, ahora mismo me vas a decir de que demonios hablas - Grita furiosa apretando mi brazo.

- Sueltame estúpida y de una vez te advierto que si a mamá le pasa algo tu y nuestro querido hermano lo llevaran en su conciencia, ahora largate y dejame en paz.

- Te voy a dejar tranquila, pero no porque tu lo pides, si no porque es muy tarde y no quiero molestar a los vecinos, pero ya verás mañana mocosa del demonio - Dice retirándose a la habitación.

- Cuando quieras estúpida y ahí te dejo con tu conciencia para que puedas dormir, si es que puedes hipócrita y que sueñes bonito - Dije en tono burlón.

Me acosté en el sofá y mis pensamientos no me dejaban dormir, pasaron dos horas hasta que por fin el sueño me dominaba.

Como quisiera largarme de esta casa - Pensamientos pasaban por mi mente.


























De un sueño a la Realidad(editando)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora