Llegó el lunes, me desperté temprano, estaba feliz porque por fin saldría de ese encierro del fin de semana. Mientras me vestía para ir a la escuela se escucha la voz de mi hermana Juli.
— Alison, no hagas tanto ruido y déjame dormir.
— No te preocupes que ya me voy para la escuela.
— Asegura bien la puerta cuando te vallas y que tengas un lindo día.
— Adiós. Ya me voy. — Dije lanzándole una almohada en la cabeza.
— Alison, estúpida quiero dormir. — Dice Juli semi dormida.
— Ja, ja, tonta nos vemos en la tarde. — Cerré la puerta de la habitación.
— ¡Recuerda que es a estudiar!— Grita mi madre desde la cocina.
— Si, mamá. — Respondí en tono bajo.
Al llegar a la escuela me encontré con Lourdes que me estaba esperando.
— Alison, por fin llegas. Te llamé anoche pero no contestaste.
— Me dormí temprano, no tenia nada que hacer.
— ¿En qué quedó lo de tu mamá?
— Ni me lo acuerdes. Tú sabes como es mi madre, con decirte que no quiso escucharme, me pegó una cachetada y lo demás ya lo sabes.
— Ay amiga, espero que eso te sirva de algo, porque ya me doy cuenta que me quedé corta cuando dije que conocía bien a tu madre.
— Ya olvida eso amiga, ahora dime, ¿cómo te fue el sábado?
En ese momento se hace presente la voz de Verónica.
— Alison, Lourdes ¿ya vieron el chico nuevo?
— No, no lo hemos visto. — Responde Lourdes.
— Está... guapísimo. — Dice Verónica.
— Por Dios, Verónica, para ti todos los chicos están guapísimos. — Dije en tono de burla.
— Ja,ja, tú si que te pasas, Alison. — Dice Lourdes
— Si no me quieren creer pues allá ustedes.
— Como tú digas Verónica, luego lo vemos. — Dice Lourdes sarcástica.
— ¿De qué hablaban ustedes cuando yo llegué?
— Hablábamos de lo que pasó el fin de semana. — Contesta Lourdes.
— Bueno... ya cambiemos ese tema. — Dije en tono bajo.
— En eso tienes razón, Alison. Olvidemos ese tema y hablemos de otras cosas. — Dice Verónica.
— ¿Como de qué quieres hablar? — Pregunté.
— Como por ejemplo del chico nuevo o del chico que te tenía loca en la playa el sábado. — Dice Lourdes en tono burlón.
— ¿De qué chico hablan ustedes?. — Pregunté con curiosidad.
— Ja,ja, que te cuente Verónica, ella te puede dar detalle por detalle.
— Ni me lo acuerdes, que poco me falto para tener pesadillas.
— ¿Tanto te flechó el chico? — Pregunté.
— ¡¿Queee?! ¡Estás loca Alison, ese chico lo único que puede provocar son pesadillas!
— ¿Tan feo estaba? — Reí.
— Feo es poco. Y ya cambiemos de tema que no quiero dañar mi día.
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De un sueño a la Realidad(editando)
Algemene FictieA lo largo de nuestras vidas, siempre vivimos de sueños esperando que se hagan realidad. Pero logramos despertar y abrir los ojos y es ahí cuando nos damos cuenta de que la realidad es otra, la cual tenemos que enfrentar día a día. Pero... ¿Que pasa...
