Eran las seis de la tarde, Carlos vino a mi casa para avisarme que ya habían traído el cuerpo de Peter, desde ese instante mi pecho se sentía comprimido, lleno de mucho dolor. Cuando llegamos a la casa de la madre de Peter, alcancé a verla llorar desconsoladamente, mi madre fue a darle el pésame pero yo no encontraba manera de acercarme a ella.
Una hora pasó. Continuaban llegando más personas, amistades y familiares de Peter, quedé sorprendida porque su madre se acercó a mí y me abrazó fuerte.
— Gracias por venir, Alison -me dijo.
— No tiene porque agradecer, señora. Como novia de su hijo, tengo derecho de estar aquí con él.
— Pensé que no volverías más aquí después de todo lo que hice para separarlos.
— No es momento para hablar de eso, lo más importante ahora es que estamos juntas en este momento, aunque sea para darle el último adiós a su hijo.
— Peter te amaba pero...
— ¿Pero qué? —le dije al ver que se había detenido.
— Alison, tú eres una buena muchacha, y sé que mi hijo te amaba pero hay cosas de él que aún no sabes.
Hablaba como si su hijo fuese alguien malvado y eso me hizo enojar.
— ¿Como puede expresarse así de su hijo? —le dije indignada.
— No lo digo por mal. Es mi hijo y sé todo sobre él, sé cosas que ni tú te podrías imaginar.
— Disculpe, señora, pero debería darle vergüenza hablar así de su hijo en un momento como este. Ahora comprendo por qué Peter se comportaba de la manera en que lo hacía.
— No lo tomes a mal, Alison -me pidió-. Yo solo quiero...
— Discúlpeme, señora, pero creo que será mejor que me vaya —la interrumpí imponiéndole seguir hablando de Peter de esa manera, y me retiré.
Me acerqué a mi madre y le pedí que nos fuéramos, no podía creer la manera en que la madre de Peter se había expresado de él, y más en un momento tan doloroso. En ese momento sentí que algo fuerte había pasado entre ellos, porque de otra manera, Peter no se hubiera quitado la vida. Todo era tan confuso. Tenía miles de preguntas sobre el suicidio de Peter, quería respuestas. Sabía que con su madre no podía contar, así que tenía que investigar y saber que había sucedido.
— Alison. ¿Qué te pasa? —me preguntó mi madre.
Salí de mi mente y me enfoqué en ella.
— Me enoja mucho la manera en la que la madre de Peter se expresa de él. No tenía que hacerlo de esa manera y mucho menos en ese momento —le dije.
— Razones tendrá esa señora.
— ¡Mamá! ¿Cómo puedes decir eso?
— Hija, todas las madres conocen todo sobre sus hijos.
— No todas -aseguré.
— ¿A qué te refieres? -frunció el entrecejo.
— A que no todas las madres conocen todo sobre sus hijos. ¿Se te olvida que...?
— ¡Alison! —me interrumpió.
— Disculpa, mamá. Pero hay cosas que no puedo olvidar.
— Hija, sé que no he sido una madre perfecta y ejemplar, pero de los errores se aprende.
Me encogí de hombros y sólo asentí.
Llegamos a casa, Steven ya había llegado de sus clases de deportes.
— ¿Dónde andaban las mujeres de esta casa? —dijo Steven abrazando a mi madre y besando su mejilla.
— En el velorio de Peter —le dije.
— ¿En el velorio de quién? —preguntó sorprendido.
— De Peter —volví a decir y fui a mi habitación.
— ¿Qué le paso a Peter? —lo escuché preguntar.
Podía escucharlos hablar sobre lo que había pasado.
— Aún no sabemos qué pasó exactamente, pero, según dicen z él se quitó la vida. Tú hermana está destrozada.
— Lo lamento, mamá.
— Todos estamos igual de sorprendidos que tú, créeme.
— Voy hablar con Alison.
— Espera a que tu hermana esté más calmada. Porque no bastó con la muerte de Peter, para el colmo pasó un mal rato con la madre de él en el velorio.
— Pobre Alison. Me imagino el dolor que debe estar sintiendo en estos momentos.
Cerré la puerta de mi habitación para ha no escucharlos más. Mi mente se llenó de todos los bellos recuerdos que pasé junto a Peter, pero sabía que algo grave había pasado entre él y su madre como para que él tomara una decisión como esa.
Tengo que descubrir que tanto oculta su madre. Qué pasó exactamente ese día.
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De un sueño a la Realidad(editando)
Genel KurguA lo largo de nuestras vidas, siempre vivimos de sueños esperando que se hagan realidad. Pero logramos despertar y abrir los ojos y es ahí cuando nos damos cuenta de que la realidad es otra, la cual tenemos que enfrentar día a día. Pero... ¿Que pasa...
