Consuelo

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Termine de decir aquella pregunte e instantáneamente tenia a Brent abrazándome como si no me hubiera visto hace mucho tiempo, como el primer día, pero sin la felicidad de ese entonces. Todavía estaba sin cambiar mi expresión, sin soltar siquiera un gimoteo, pero las lágrimas seguían cayendo silenciosamente.


-Anda a lavarte – Susurra – Te espero en el cuarto para dormir – Limpio mis lágrimas con su pulgar y dejo un beso en mi frente.


Decidí hacerle caso más que nada porque ya me estaba molestando tener mi cara mojada todo el día, por lo que fui a paso lento hacia el baño, me hubiera hecho gracia de mi propio andar digno de zombie, pero no era el momento.

Cuando llegue, recosté mi espalda sobre la puerta cerrada, manteniendo la mirada hacia el piso. Después de todo, no puedo odiar a Johnnie... No puedo, y me odio a mi mismo por eso, tengo que ser mas fuerte o todo el mundo me haría lo que él.

De repente deje de sentir la tristeza de segundos atrás, y en mi pecho se empezó a formar el deseo de golpear algo, rabia debía suponer, ¿Tan poco valgo? ¿Tan poco le  importo a Johnnie? ¿Tan poco valía nuestra amistad para tirarlo todo por la borda? 

Sople sin razón alguna y corrí hasta el gabinete del baño, levantando el peine y agarrando por fin, la cuchilla que hasta ahora no sabía porque había guardado.

La mire entre mis dedos, pequeña, gris y afilada, mi dedo era la prueba de ello. La apoye en el lava manos y fui sacando mis pulseras de la mano izquierda una por una, pensando una y mil veces si lo que estaba por hacer era correcto, sin embargo, en este momento no tenía ningún pensamiento positivo que me diga lo contrario. Cuando saque la ultima pulcera, las cicatrices de antiguas cortadas se distinguieron, cicatrices que trataba de evitar ver, para no caer de nuevo. Por un momento pensé en Brent, en Jey, en Shanni y hasta en Abus... Pero el recuerdo de todo lo que paso este día fue más fuerte que los demás.


-Solo soy otro "nada" – Susurre.


Sentí como si el tiempo hubiera parado, y después de tantos años, volví a sentir aquel dolor agudo, que no se podía comparar ni por un segundo al de mi dedo, provocado por el filo sobre mi piel.

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Nos habíamos dormido alrededor de las 2, pero teníamos la alarma puesta a las 9 para revisar que todo estuviera en orden y no nos olvidáramos nada. Estaba revisando por mis cajones, encontrando a la mayoría vacíos o con cosas que ya no usaba. Brent se había ido al baño hacia unos minutos y se estaba tardando demasiado. Pero como siempre, entre más hablo, mas rápido se cumple, porque en ese instante salió Brent, aunque no salió con la misma cara con la que entro, ahora estaba... Serio o enojado.


-Entro al baño después de dormir – Empieza a hablar sin siquiera esperar mi pregunta. – E hice lo que toda persona normal hace ¿No? Me cepille los dientes, hice mis necesidades... Pero me faltaba algo – Pone su dedo sobre su mentón fingiendo pensar, cada una de sus palabras tenían muchísimo sarcasmo – Ah sí, peinarme – Asiente tocando su pelo- Y me disponía a hacerlo, hasta que levante el peine y vi esto – Me mostró la pequeña cuchilla que había usado ayer. – Con sangre.


Y tenía razón, no había limpiado la sangre que había salido de mi muñeca y había quedado impregnada en la cuchilla.


-Bueno... Puedo explicarlo – Rasco mi nuca mirándolo avergonzado.


Just Best Friends - KohnnieHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora