VIII: Encuentro inesperado

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Editado: 16 de agosto 2018.

Editado: 16 de agosto 2018

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Hikaru:

—Mi trato es, será y seguirá siendo igual o peor director. Sea su hija o el presidente. Salir a tardes horas de la noche es una falta grave al reglamento que usted estableció —le recordé—. Regla número uno: el toque de queda de la clase diurna es a las seis y treinta minutos. La clase nocturna a las diez en punto —relaté la regla en guardia frente a él, una postura de respeto como soldado frente al escritorio. Se limito a mirarme por encima de sus lentes—. No me de esa mirada, atacó a un estudiante y no a cualquier estudiante... la autoridad... Estuve en todo el derecho de defenderme y no lo hice, ni siquiera la herí —expliqué.

Adiós a mi amistad con Kaien y lo que es aún peor, a su deliciosa comida. Ese hombre de manos bendecidas; la pequeña Hikaru de estómago sin fondo llora desconsolada en algún rincón de mi cabeza.

—Entiendo, pero recuerda que estamos buscando la igualdad entre ambas especies para así ser capaces de convivir pacífica y sin prejuicios. Atacar verbalmente a mi hija...quiero decir, a Yuuki Kuran, la princesa sangre pura, les será un pecado e irán a por ti. No quiero que te hagan daño Hikaru-chan.

¿Quién entiende los cambios de humor de este hombre? Antes me estaba asesinando con la mirada porque su hija se lanzó ella sola a la muerte. Ahora se preocupaba por mi bienestar.

—Para lo mucho que me importa esa "igualdad" —comente. Él se apoyó del escritorio disgustado. Pisotee sus ideales en su cara, antes de dejarle hablar levante mi mano en un gesto de "déjeme hablar"—. Sin embargo, yo respeto y trabajare según las especificaciones dadas. Tengo una misión y mi deber es cumplirla.

Lo que en verdad era una gran y terrible mentira.

—Tanto usted como yo sabemos que su "deseo" es algo casi imposible... Me retirare si no le importa, sé que tratara de llevarme la contraria, pero no cambiare de parecer. Tengo que seguir con mi jornada, no vaya a ser que otro "honorable ser superior" siga el ejemplo de la "princesa". —Hice mi reverencia tras hablar con ironía y sarcasmo en mi tono de voz.

Salí sin esperar a que dijera "hasta luego". Tampoco era como si lo esperara tras esas palabras. Suspire con pesadez caminando rápidamente por los pasillos.

El ambiente de la noche me tensaba y desconocía la razón. Sentía dagas clavadas en la espalda. Al bajar las escaleras y salir al jardín, detrás del muro había una silueta, que en cuanto noto mi presencia cerca suyo salió a encararme.

—Vaya, al parecer hoy es el día de "hagan trabajar a la nueva delegada" —exhalé cansada— ¿Es que hoy les dio la gana a todos los de la clase nocturna darse un paseíto o qué? —pregunté con sarcasmo, sin dejar la alegría en mi voz.

Lleve mis manos a la cintura esperando que el vampiro diera un paso hacia atrás al ver mi sonrisa juguetona. ¡Oh! No te asustes porque te puedo volver cenizas antes de que la brisa te sople una hebra del pelo. Sin embargo, no podía disfrutar de desmembrar al chupasangre dentro de la Academia.

Lo prometo {Vampire Knight}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora