*Narra Sam*
Estaba preocupado, estaba alterado, no podía imaginarme lo que buscaban esos desquiciados de la manada Maruna. Estaba hecho un lío. Mientras conducía en dirección al clan buscaba la forma de encontrar a Mei lo antes posible. Luego recordé algo de lo que no me había percatado antes.
- DEJAMOS A MI MADRE ATRÁS!! - grité exaltado, frenando de golpe y sorprendiendo a todos
- Tu madre? – preguntó una confundida Kimi - Si estaba en el concierto, porque no fuimos con ella primero?!!! - me regañó fuertemente
- Volvamos, debemos decirle lo que pasó - dijo firme, Diego
- Que esperas! Arranca!! - me gritó Kimi para que me pusiera en marcha. Yo no dude y arranque el auto en dirección al Mall
- Sam, ya llamaste a tu padre? - preguntó Tomas
- Si, pero no sé por qué no coge el teléfono - respondí preocupado - Espero que mi madre sepa dónde podemos encontrarlo - concluí, dirigiendo mi atención a la carretera
Pasó un rato, pero llegamos rápido. Ni bien llegamos al estacionamiento, vimos a mi madre hecha una furia, usualmente cuando la veías en ese estado lo más sensato que debías hacer era correr, pero no era momento para eso. Frené abruptamente y me baje del coche con los demás detrás de mí.
- Mamá, se la llevaron!! - le grité acercándome a ella, haciendo que cambiara rápidamente su gesto a uno preocupado
- De que hablas? No me digas que Mei... - dijo en total preocupación
- No hay tiempo de preocuparse - avisó Kimi sería - El tipo que estuvo con ella es muy peligroso, si no nos apuramos podría ocurrir algo horrible - nos avisó con rencor en su hablar, preocupando a todos
- Mamá, sabes dónde está papá? - pregunte rápido, haciendo caso a lo dicho por Kimi
- Si, debe seguir en la reunión - dijo viendo su celular
- No perdamos tiempo, debemos ir ya! - gritó Kimi, subiendo al vehículo
Nadie perdió tiempo, y subieron al vehículo como pudieron. Mi madre se sentó en el asiento del conductor y arranco rápidamente. Todos estábamos preocupados y asustados de lo podría pasar, lo que más me sorprendía era la actitud de Kimi, parecía conocer a el pelirrojo que se acercó a Mei; y sus manos temblando no me inspiraba la menor confianza.
En mi cabeza solo se formaban imágenes de lo que podría estar pasándole a Mei, y la mayoría eran horribles. "Mei, te encontrare lo mas rápido posible!"
*Narra Jhon*
Estaba despertando, traté de levantarme pero al mover mis manos me di cuenta que mis muñecas estaban atadas en mi espalda. Traté de forcejear pero el simple rose de lo que sea con que me ataron dolía demasiado. Levante la vista tratando de averiguar dónde estaba. Con solo un simple vistazo, un sudor frio recorrió mi cuello "Donde entrenamos Mei y yo?!"
- Vaya, el pequeño Jhon despertó - dijo una vos socarrona detrás mío, por lo que trate de voltear
- Malnacido, DESATAME!! - le grité al enfermo de Michael que estaba parado sonriente con sus aires de superioridad
- Lo siento, pero eso no podrá ser – soltó divertido - Además, esperamos a una invitada especial - dijo aún más divertido, pero un sonido de entre los arbustos nos llamó la atención, ocasionando que Michael frunciera el ceño - Cristian? Donde esta Mei? - cuestionó molesto, alegrándome desde el fondo de mi alma
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Una rosa entre margaritas
FantasyLos secretos pueden llegar a ser peligrosos, no solo para ti sino para otros. El guardarlos puede terminar provocando desastres y tragedias. Eso es algo que aprendí desde pequeña. Aun así, mírenme, guardando un secreto con recelo. Viviendo en un mun...