*Narra Rosi*
Estábamos hablando animadamente, nunca imagine que Mei conociera a gente como Kimi. Era divertido hablar con ella, tenía muchas que contarnos de sus viajes. Pero parecía que no quería tocar el tema de cómo se conocieron ella y Mei, siempre respondía con cosas no muy completas.
- Me alegra que Mei haya encontrado a personas como ustedes - dijo Kimi con una gran sonrisa
- Hablando de Mei, no se está tardando? - dije pensativa, buscándola en la multitud del Kiosco que se había formado
- Con esa multitud, no me sorprende que se tarde - soltó Diego despreocupado
- Bueno, mejor voy a buscarla, dijo que no estaba acostumbrada a las multitudes, cierto? - dije dirigiéndome al Kiosco, algo me decía que no era bueno dejarla sola
- Te acompaño - me dijo Sam
- No - lo detuve - Te he notado preocupado toda la noche, relájate un poco, tonto - le regañe con una sonrisa, que pareció haberlo calmado
Me fui hacia el kiosco a buscar a Mei, pero me detuve a mitad de camino al verla a lo lejos con un chico pelirrojo, el cual estaba muy cerca de ella, mientras ella no hacía nada para alejarlo. "Lo debí haber imaginado, una chica como esa es solo una cualquiera". Harta de esa escena, me fui corriendo con Sam para contarle lo sucedido, no iba permitir que engañen así a mi primo.
- Sam! – lo llamé enojada - Creo que deberías saber que vi a Mei muy juntita con un chico, algo lejos de nosotros! – le conté
- QUE?! - me respondió exaltado y preocupado
- Cómo era ese chico? – se apresuró a preguntar preocupado Tomas
- N...No lo sé, no le vi bien la cara - dije nerviosa de la actitud de todos, se veían preocupados - Pero era pelirrojo - menciona al recordar su pelo
-Dijiste pelirrojo? - soltó Kimi... aterrada? a lo que yo solo asentí - Cristian? - susurró asustada - Debemos ir por Mei, ahora!!! - dijo muy preocupada, saliendo corriendo
- Alguien me explica que pasa?! - pedí alterada por no entender el comportamiento de todos
- Después te lo explicare, ahora debemos encontrar a Mei! - me dijo Sam, mientras todos corrimos tras Kimi.
Terminamos en el estacionamiento, Kimi parecía estar analizando todo el lugar, por lo que nos dirigimos junto a ella
- Mi moto no está! - avisó asustado Sam - Ese tipo se la habrá llevado junto con Mei? - soltó preocupado
- Lo dudo - dijo Kimi con una seriedad que no concordaban con la chica alegre de hace poco - Las esencias se separan, una se fue por el bosque, y la otra por la carretera - explico viendo todo el terreno
- Como sabes eso? - pregunté dudosa acercándome a ella
- Lo veo - me dijo volteando a verme, dejándonos ver a todos unos ojos amarillos y con pupilas animales
- E...eres un lobo? - solté algo asustada retrocediendo por reflejo, digamos que los lobos no tenían buena reputación
- Algún problema con eso? - me dijo un poco molesta, por lo que solo negué con la cabeza para que después ella volteara y siguiera analizando - Mis ojos tienen la capacidad de ver la energía que emanan todos, esto me permite saber dónde han estado y seguirlos – explicó - Ya que yo le enseñe a arrancar vehículos sin llaves, me imagino que Mei se fue por la carretera - aseguró analizando todo - pero veo que el idiota corto camino por el bosque para emboscarla más adelante - dijo viendo hacia el bosque
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Una rosa entre margaritas
FantastikLos secretos pueden llegar a ser peligrosos, no solo para ti sino para otros. El guardarlos puede terminar provocando desastres y tragedias. Eso es algo que aprendí desde pequeña. Aun así, mírenme, guardando un secreto con recelo. Viviendo en un mun...