Epílogo

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Narra Mei

Han pasado 20 años desde ese día y las cosas no pueden andar mejor. Como planeamos, reclamamos el territorio de nuestro clan, el cual obtuvimos sin muchas objeciones, eso llamó la atención de otros sobrevivientes que lograron escapar de la masacre que permanecieron ocultos hasta entonces.

El clan prospera maravillosamente. Como se esperaba, mi hermano tomo el papel de nuevo líder, a lo cual no hubo objeción por los sobrevivientes. Aunque si hubo sorpresa cuando anunciamos que habríamos nuestras puertas a cualquier especie híbrida. Y que el clan fundara y se proclamara como la sede central del Consejo Híbrido, despertó el interés de muchos, aunque no todos estaban de acuerdo.

El que ahora los híbridos tengan su propio consejo, que velará por la seguridad de estos y castigará los crímenes contra y hechos por nosotros, impidiendo que clanes, o manadas, pueblos, o grupos forajidos, se aprovechen como solían hacerlo, despertó la molestia de muchos. Sí que hubo negativas, inclusive en los demás consejos que visitamos, informando de nuestro movimiento y lo que esperamos de ellos, hubo miembros que se negaban a aceptar la exigencia de nuestro consejo. Pero estábamos decidido, no era como si estuviéramos pidiendo un permiso o una exigencia, era un aviso, protegeríamos a los nuestros sea con su apoyo o no. Hecho que convenció a la mayoría de miembros de cada consejo, recibiendo los aires de alivio por librarse de la responsabilidad de los nuestros de unos, y los reclamos de otros, que fueron callados por una jaqueca de los que se atrevían a mirarnos como menos ante ellos, viéndose cohibidos ante mi mirada y siendo presentada como la que asumiría mi puesto como...

- Como esta nuestra Gran Concejal – llamó Sam entrando a nuestra oficina con nuestra pequeña Sami en brazos, nuestra pequeña de 2 años

- Exhausta, el papeleo no deja de llegar, parece que muchos híbridos se quieren reubicar, y a pesar de los años, los casos de explotación no dejan de llegar – solté cansada

- Te parece cambiar de turno ahora, necesitas un descanso ahora, estas 12 horas seguidas aquí, No es así Marcus? – me regaño con una sonrisa dándole paso a mi pequeño de 5 años

- Mama debe descansar - me regaño imitando a su padre entrando con un tazón de cereal dirigiéndose hacia mí para entregármelo

Que gustosa recibí cargando a mi hijo para sentarlo en mi regazo, poniendo el tazón en la mesa, siendo seguida por mi ahora esposo que se posiciono a mi lado.

Ver a mis dos pequeños era mi más grande orgullo. Recordar mi primer y único embarazo, que a pesar de haber sido complicado y riesgoso, me llenaba de dicha, el tener por primera vez a Marcus en mis brazos, pensé que nunca podríamos ser más felices, hasta que llegó nuestra bebe de 6 meses Sami, a quien amamos desde la primera vez que la vimos. Recordando esos momentos no pude evitar sonreír y ver a mi esposo con una sonrisa similar a la mía.

- Sam, que piensas de tener gemelos? – Pregunte extendiendo una carpeta que estuve leyendo la última hora

El solo me miro sorprendido, y después de dejar a la bebe en el cunero del lugar, volvió para tomar los papeles con una muy marcada sonrisa.

- Tendré mas hermanitos! – soltó Marcus emocionado viendo en dirección a su hermanita que despertaba entre risas

Sam y yo solo nos miramos con una gran sonrisa, y afirmamos al mismo tiempo, dejando que Marcus celebrara muy emocionado por la noticia. No podía ser más feliz, ver como mi familia crecía, no solo por esta nueva adopción, si no por mis hermanos que gozaban también de su propia felicidad, al igual que mis primos, amigos, miembros del clan y de los que llegaban.

- Mei – me llamó dulcemente – Te amo

- Y yo a ti – le respondí dándonos un beso, que a pesar de los años, nunca perdía el peso de nuestros sentimientos.

...FIN...

Por ahora

Una rosa entre margaritasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora