CAPÍTULO 68: "TUYA"

1.5K 58 13
                                        

Emily...

Me siento estúpida, dejando a Beck por Santiago, la verdad no se como sentirme ahora, creo que Beck se afecto mucho con lo que le dije.

Antes de irme terminó mi bebida y salgo, estoy unas horas caminando por la calle, hasta que decido ir a mi casa, a mi vacía casa.

En casa...

Entro, y como es habitual tiro mi bolso en el sillón, pero me asusto al ver que Santiago esta aquí.

-¿Que haces aquí?-preguntó asustada.

-Bueno, mamá y papá ya llegaron de New York y están cuidando a Alicia, así que vine a visitarte.-Responde.-Beck ya me informo todo.

-Si, bueno, felicidades, ¿me querías? Pues ahora me tienes.-Digo con una pequeña sonrisa poco creíble.

-¿Enserio quieres estar conmigo? Porque eres libre de escoger lo que quieres, y si lo que quieres es estar con Beck, yo lo acepto.-Dice acercándose y acariciando tiernamente mi mejilla.

-No, te quiero a ti.-Digo.

Y entonces lo beso, este beso, este maldito beso lo había estado esperando desde que lo vi por primera vez, he imaginando el momento todos estos meses.

-Dime que me quieres.-Susurro en sus labios.

-Yo te amo.-Dice despegando sus labios de las mios.

Como desearía que esto hubiera pasado desde el principio; como desearía volver en el pasado y jamas haber tenido una historia con Beck, no porque haya sido el peor novio, sino que al querer estar con Santiago, el corazón de Beck esta roto por mi culpa, y romper un corazón no es lindo, al menos para mi.

-Debemos terminar lo que estábamos haciendo en la madrugada.-Digo.

-Se supone que debías ser virgen hasta los dieciocho.-Comenta con una sonrisa.

-Bueno, tengo curiosidad.-Digo tomando su mano y dirigiéndolo hacia mi habitación.

Cierro la puerta, y me quedó mirándola, noto como Santiago se acerca sutilmente, tomando mi cintura y besando mi cuello.

Volteo y correspondo al beso, este se hace cada vez mas "salvaje" por decirlo así, es como si nunca antes nos hubiéramos besado, aun cuando lo hicimos hace unos minutos.

Santiago me apreciaba contra la pared, como aquella vez que me ahorco, solo que esta vez me esta besando, y yo lo disfruto.

Esta vez, sin decir una palabra, dejo que el me quite la ropa, y yo desesperadamente le quito la suya; luego el procede a tirarme en la cama, y así como esta madrugada, el pone sus piernas a cada costado para que no caiga todo el peso sobre mi; y luego procede a quitarme el pantalón, junto con mi ropa interior, y es cuando el sigue a quitar se el suyo.

Al igual que esta madrugada, el pasa sus labios por todo mi cuerpo desnudo, por absolutamente todo mi cuerpo.

-¿Lista?-Me pregunta abriendo un poco mis piernas.

-Si.-Respondo.

Pero minutos después siento una fuerte envestida, el se mueve cada vez mas rápido, el lo hace cada vez mas fuerte, su cuerpo encaja perfecto en el mio.

Pero lo peor es: no se si me duele o lo disfruto.

Nuevamente envuelvo mis piernas en sus caderas, aferrándome a su espalda, mientras el aumenta la velocidad.

Esto es excitante, el es excitante, el hace que me olvide de todos mis problemas.

-Mmmm...-Digo apretando mis labios, luego el los besa sin detener sus perfectos y certeros movimientos, puedo notar como una sonrisa se forma en sus labios.

Cierro mis ojos, estiro mi pierna, esta se tensiona un poco y...... Uff.... El placer es inmenso, arqueo mi espalda, apegandome mas a el, suplicando mentalmente que no se mueva de ahí, simplemente una experiencia indescriptible.

El sigue sus perfectos movimientos en mi, el es simplemente increíble.

-Dijiste que tendrías cuidado.-Susurro.

-Yo jamas dije eso.-Responde con una sonrisa.

Su voz, su voz sigue siendo hermosa, aun cuando parece que le hubiera dado veinte vueltas a la cancha; esto cansa, es como si nunca te hubieras ejercitado y tuvieras que hacerlo por primera vez.

Finalmente sale de mi, dejandome felizmente agotada.

Aunque mi cuerpo quiere mas, sinceramente estoy agotada, así que decido dejarlo así, después de todo ya voy a estar con el.

ME GUSTASDonde viven las historias. Descúbrelo ahora