Capítulo 23

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(Susurrando)

Ana y Pablo:
-Mierda!!

Ana:
-Escóndete!! Rápido!!

Pablo:
-¿Dónde?

Ana:
-Debajo de la cama. Coge tu ropa también.

Me escondí lo más rápido que pude. Ana se quitó mi camiseta y me la tiró por debajo de la cama. Se puso el sujetador y Hugo entró y la abrazó por detrás mientras le daba algunos besos en el cuello. Sé que Ana es su novia pero no puedo soportar que ese tío la toque. No lo conozco pero con lo que me ha dicho de él me basta.

Hugo:
-Vaya recibimiento. Aunque hubiera sido mejor que estuvieras desnuda.

Ana:
-¿Tú no venías dentro de una semana?

Hugo:
-He venido a buscar unas cosas.

Cogió un sobre y Ana lo cogió del brazo y empezó a olerle la camisa.

Ana:
-Hueles a perfume de mujer. ¿Ya has estado con otra?

Hugo:
-Pues sí. Una rubia que se ha operado las tetas hace poco y me ha dicho que quería enseñármelas para ver si me gustaban.

Ella lo empujó y volvió a ponerse delante del armario.

Ana:
-Encima lo reconoces.

Entonces la cogió de las muñecas y la estampó contra la pared. Yo iba a salir pero Ana me miró suplicándome que no lo hiciera.

Hugo:
-¿Quién te crees que eres para empujarme? Eres una mujer, tienes que obedecerme, yo soy tu dueño.

Ana:
-No te lo crees ni tú. Yo no soy de nadie, y menos tuya.

Hugo:
-Como sigas alzándome la voz vas a sufrir las consecuencias. Dijo acariciándole la cara.

Ana:
-No me toques!! Dijo volviéndolo a empujar.

Él se acercó a ella, le dio un guantazo y se fue dando un portazo. Salí de la cama y abracé a Ana. No paraba de llorar.

Ana:
-Lo siento, normalmente no suelo llorar. Estoy acostumbrada a esto.

Pablo:
-¿Cómo que estás acostumbrada? Ana esto no puede ser. Tienes que denunciar.

Ana:
-No no no. Denunciar no. No por favor. Y empezó a llorar otra vez.

Pablo:
-Ey, tranquila, no diré nada. Pero tienes que hacer algo.

Ana:
-Te prometo que si lo hace otra vez lo denuncio.

Pablo:
-A mí no me tienes que prometer nada. Prométetelo a ti misma. Eres tú la que está sufriendo.

Ana:
-Ya..... ¿Me das un beso?

Pablo:
-Claro que sí muñeca.

En ese beso noté que estaba asustada. Le temblaban los labios, cosa que nunca había visto.

El calor de tu sonrisa [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora