Capítulo 47

264 20 2
                                        

Esta noche decidimos no salir a ningún sitio ya que mañana temprano teníamos que coger el avión de vuelta. Después de cenar cada uno se fue a su habitación, Ana se quedó conmigo otra vez. Se trajo todas sus cosas y así no tenía que ir a la otra para recoger sus cosas. Después de darnos una ducha, ya que no nos dio tiempo antes de la cena, nos pusimos a ver la tele entre mimos. Yo estaba sentado con las piernas cruzadas y Ana estaba sentada en el hueco que había en medio, con la cabeza apoyada en mi hombro y mis manos alrededor de su cintura que al final se entrelazaban con las suyas. Metí mis manos por debajo de su camiseta y acaricié su espalda suavemente. Enseguida noté como se le erizó la piel. Me encantaba lo suave y delicada que era, su piel tiene un tacto que adoro. Me relaja muchísimo acariciar su cuerpo y mucho más cuando es ella la que acaricia el mío. Me quedo un rato con las caricias y me doy cuenta de que ha estado todo el rato callada. Inclino la cabeza un poco hacia adelante y veo que está dormida. Es adorable y a mí se me cae la baba. Me levanto como puedo con ella en brazos y la llevo hasta la cama. Apago la tele, me acuesto y apago la luz. Nos tapo a los dos y me pego a Ana que enseguida se acurruca entre mis brazos.

Nos levantamos temprano para preparar las cosas. Cuando ya teníamos todo listo fuimos a un bar a desayunar algo y entragamos los coches. Pasamos todos los trámites en el aeropuerto y entramos en el avión. Por suerte al hombre que estaba a mi lado no le importaba cambiarse de sitio asi que Ana pude sentarse a mi lado. Unas horas después ya estábamos en Madrid. Allí nos despedimos y cada uno puso rumbo a su casa. Mientras Ana y yo esperábamos al taxi...

Ana:
-Pablo.

Pablo:
-Dime.

Ana:
-¿Marta sigue de viaje?

Pablo:
-Vuelve esta noche.

Ana:
-Ah. Dijo con voz de desilución.

A la vez que dijo eso agachó la cabeza. Me acerqué a ella e hice que levantara la cabeza sujetando su barbilla con el dedo.

Pablo:
-No te preocupes, esta situación acabará pronto. Te lo prometo.

Ella solo asintió y me dio un beso. Justo en ese momento apareció el taxi, cargamos las maletas y nos subimos en la parte de atrás. Durante el camino nos dimos un fin de sin besos en modo de "hasta pronto". Primero para en mi casa que es la que está más cerca, le doy el último beso del día, cojo mi maleta, y cuando el taxi se aleja yo entro en casa.

El calor de tu sonrisa [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora