Capítulo 19

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Narrado por Ana

Después de que se fuera Pablo me puse en el jardín a jugar con Max. Aunque más bien jugaba él solo. Yo me quedé pensando mientras miraba al suelo. No puedo parar de pensar en Pablo, pero no sé por qué. Está despertando sentimientos en mí que nunca había sentido. Me siento muy agusto cuando estoy con él y siempre me saca una sonrisa. Y su sonrisa es perfecta. Que pena que los dos tengamos pareja.
Estuve un par de horas en el jardín y después comí algo. Después de comer me acosté a ver la tele. Mis ojos se fueron cerrando hasta que me quedé dormida. Me desperté un rato después porque estaban tocando el timbre. Me levanté media dormida y abrí la puerta.

Pablo:
-Lo siento, no sabía que estabas durmiendo.

Ana:
-No pasa nada, pasa y ponte cómodo que yo voy a lavarme la cara que seguro que parezco un zombie.

Pablo:
-Jajaja ¡qué va!

Me lavé la cara y me senté a su lado.

Ana:
-¿Y a qué se debe esta visita? Porque te fuiste hace unas horas.

Pablo:
-Porque tenía ganas de verte. Es que cuando llegué a mi casa me di cuenta de que me había llevado la ropa de Hugo otra vez y dejé la mía aquí. La ropa te la he dejado en tu cama.

Ana:
-Podrías habérmela traído otro día o yo la hubiera ido a buscar.

Pablo:
-Te la he traído hoy por si Hugo la hechaba en falta.

Ana:
-Por eso no te preocupes porque está dos semanas fuera rodando. Bueno ya que has venido te tomarás un café por lo menos, ¿o tienes algo qué hacer?

Pablo:
-Marta está unos días fuera porque tenía un vuelo asi que no, no tengo nada que hacer.

Ana:
-No me habías dicho que era azafata. Seguro que sabe un montón sobre países porque en cada vuelo se aprende algo. Te dejan explorar la zona y aprender su cultura y sus costumbres.

Pablo:
-Sabe bastante.

Preparé el café y nos lo tomamos en el salón junto a unos bollos. Pablo se estaba comiendo un donut de chocolate y cuando terminó me quedé riéndome mientras lo miraba porque se había manchado.

Pablo:
-¿Te estás riendo de mí?

Ana:
-Es que te has manchado de chocolate y estás muy gracioso.

Pablo:
-¿En qué lado?

Ana:
-Anda espera, que te lo limpio.

Me puse de rodillas y me incliné hacia su cara. Le quité el chocolate que tenía en la comisura con el dedo y nos quedamos mirándonos y poco a poco nuestras bocas se iban acercando.

El calor de tu sonrisa [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora