9. I'll be the one if you want me to.

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No puedo creérmelo. La respiración se me corta. Mis pulmones están como taponados, siento que no puedo respirar. Es Connor. Connor Evans. El chico que ha roto conmigo esta misma mañana está mirándome con los ojos muy abiertos desde unos cuantos metros de donde estoy con Key, y está con todo el cuerpo pegado a una chica.

Cuando se separa de ella y se va hacia un lado, y le puedo ver el cuerpo, descubro que está sin camiseta, y su bien formado cuerpo avanza tambaleándose hacia mí. Retrocedo, y sé que Key lo nota, porque estoy temblando y me está mirando con el ceño fruncido, extrañado. Pero yo no puedo apartar la mirada de Connor. Está acercándose a mí, y yo no puedo hacer más que retroceder. Key pronuncia mi nombre, pero yo no puedo escucharle. Connor sigue avanzando hacia mí, así que no tengo más remedio que comenzar a avanzar entre la gente a base de empujones y codazos.

La mano se me desliza fuera de la de Key, y salgo corriendo. La música suena fortísima y hace un ruido de escándalo, pero puedo sentir los pasos apresurados de Connor, que corren detrás de mí. Llego a una esquina de la pista de baile, y me llevo las manos a la cara. ¿Cómo puede ser? ¿Ha roto conmigo solamente para estar liándose con otra, ocho horas después? Creí que Connor había cambiado, pero por lo visto, me había equivocado. Seguía siendo el mismo chico mujeriego que se acostaba con cualquiera que era cuando lo conocí.

—¡Dylan! ¡Espera! —Oigo sus gritos y me dan ganas de seguir corriendo; sin embargo, mis pies se quedan fijos en el suelo. Enfrentar a Connor borracha no es mi mejor plan, pero es todo lo que tengo en este momento. Él aparece entre la gente con el pelo pegado a la frente y un chorro de sudor cayendo por su abdomen. Joder, está guapísimo. Tengo ganas de pegarme a mí misma. ¿Cómo puedo pensar en lo bueno que está cuando le acabo de ver liándose con otra? —. Espera, nena, te lo puedo explicar.

La rabia corre por mis venas. Ese que me ha llamado nena no es el verdadero Connor.

—¿Es que no has encontrado frase más cliché? —le chillo. No puedo controlar mi cuerpo, y sé que estoy a punto de soltar mi mano hacia su cara. En menos palabras, pegarle un buen tortazo—. Has roto conmigo, solamente para poder elegir a otra con quien acostarte y manosear. Dios, juro que... si pudiera odiarte, si pudiera, juro que lo haría. Ojalá pudiera pegarte un puñetazo sin que después la culpa me remordiera por dentro, y... y seguro que ahora vienes aquí a disculparte con miles de frases clichés, aunque te has liado con ella porque has querido, y...

—Eh —me frena. Él sube una mano y la coloca delante de mi cara, indicándome que deje de hablar—. No te emociones. He venido detrás de ti para aclarar las cosas. ―Alzo las cejas mientras intento contener las lágrimas dentro de mis ojos—. Ya no estamos saliendo. Puedo liarme con quién me dé la gana. De todos modos, no he sido yo quien ha estado bailando como una zorra pegada al imbécil de Key...

Fue como si me hubieran pegado un tortazo. Connor me había llamado zorra. Y eso es algo que no iba a permitir. Las lágrimas saltan solas y los gritos desgarradores no tardan en empezar a salir de mi boca, descontrolados.

—¡No, porque no he sido yo quien ha roto contigo! ¡Y no tienes derecho a llamarme zorra cuando tú te estabas liando con una! Y joder, ¿podrías explicarme porque has estado fingiendo todo el verano que me querías para llegar aquí, romper conmigo y liarte con otra? ¿Ya le has dicho que la quieres? Seguro que se lo cree, porque suenas de lo más convincente. Y ni siquiera sé cómo te has colado en la fiesta, pero claro, donde haya una fiesta, tiene que estar Connor Evans. Ojalá nunca te hubiera conocido y todo hubiera sido de lo más fácil, ojalá estuvieras en Hailford acostándote con una de tus zorras y nunca hubieras intentado enamorarme, ojalá nunca hubiera sido tan idiota, ojalá hubiera salido con Hunter en vez de contigo... ¡ojalá pudiera odiarte, Dios!

Never Forget You © [Evans 2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora