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Catriel estaba aquí, y lo peor de todo era que me estaba viendo y yo a él. No sabía qué hacer. Cierta parte de mi quería correr e ir a abrazarlo, esa era la gran mayoría; pero la otra parte me decía que él era un simple idiota que juega con los sentimientos de las chicas y yo había caído.

Pase enfrente de él seguida de Maggy y Nethan. Trate de mostrar el menor interés en Catriel y fuimos a jugar boliche. Si era mala en los deportes no había que esperar algo bueno en este juego.

- Intenta tomar un poco de impulso antes de...!Cuidado!- grito Nethan justo cuando me caía con la pelota de bolos. Estaba tratando de seguir los consejos de Nethan pero luego me caí.

- Estoy bien- dije oyendo la risa de Maggy y Nethan.- ¡Ayúdenme!- les dije tratando de levantarme.

Ninguno de los dos podía moverse por la risa que tenían al verme caer. Al final termine levantándome sola y sacándoles la lengua a mis dos amigos. Ahora que lo pensaba bien, haberme preocupado por Catriel había sido tonto desde el principio.

- Ven acá Al, yo te ayudo- dijo Nethan acercándose a mí y tomándome la mano en donde tenía la pelota de boliche y agarrando mi cintura por detrás. Justo cuando íbamos a lanzar la pelota sentí que se alejó súbitamente de mí. Voltee a ver lo que sucedía y vi a Catriel encima de Nethan.

- ¡No la toques!- grito Catriel. Tenía una mirada de muerte que me asusto demasiado.

- ¡Ella no te pertenece!- grito Nethan. Estaba viendo hacia los ojos de ambos chicos y habían cambiado de color. Ambos pares de ojos se volvieron violeta, los de Nethan eran más oscuros que los de Catriel. Volví a cerrar y abrir mis ojos y cuando estaban de nuevo abiertos habían vuelto a su color natural.

- ¡Basta los dos!- esta vez grite yo. Maggy llego y se puso enfrente de mí. – Yo no puedo estar cerca de otros chicos, pero ¿tu si puedes besar a otras chicas? Fantástico, simplemente fantástico- dije. Catriel mantenía su cabeza gacha y como el cobarde que es nunca me vio. Solo me dejo terminar para luego levantarse e irse. No dijo nada y no hizo nada. Bien por él. Que se fuera y esperaba que no regresara.

- Creo que quiero regresar a casa- le dije a Maggy, quien me abrazo y me llevo a su auto. Todo esto no parecía real. Desde que los hermanos Catriel y Nethan llegaron al pueblo mi vida cambio completamente.

***

Llegamos a mi casa y Maggy me acompañó a mi habitación. Me recosté en mi cama, Maggy me acompañó sin decir nada y me abrazo. Llore. No sé porque lo hacía, no conocía a Catriel de nada pero me dolió como el infierno. Me dolió que besara a Mullins, me dolió que no dijera nada y sobre todo me dolió su indiferencia. Odiaba a Catriel Howell o al menos trataría de hacerlo. Él era como veneno, algo de lo que alejarme. Algo muy en mi interior me lo grita fuerte y claro. ¡ALEJATE DE CATRIEL HOWELL!

- Llora cuanto necesites- decía al Maggy y me abrazaba cada vez más fuerte. Si no tuviera a Maggy no sabría qué hacer con mi vida. Maggy era como mi ángel guardián en cierta forma.

No sé cuánto llore, no sé cuánto aguante, no sé si deje si quiera de llorar, pero me quede completamente dormida escuchando los consuelos de Maggy. Cuando me desperté todo mi cuarto estaba oscuro y a la par mía estaba una nota de Maggy.

Fui a comprar un poco de helado y dulces.
-M.
P.D. También comprare chocolates... ;)

- Hola- dijo alguien. Más bien Catriel.

- ¿Qué haces acá? ¿Cómo entraste?- dije confundida, no sabía si aún estaba en un sueño o de verdad estaba Catriel en mi habitación.

- Por la puerta- dijo de forma obvia señalando a la puerta de mi habitación.

Sus SombrasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora