- ¿Cameron?- pregunto confundido Catriel.
Yo no me podía borrar la imagen de Cameron de mi sueño. Había algo en mi cabeza que no me dejaba tranquila.
- Catriel, ¿te fue difícil pelear con Cameron?- le pregunté y se le iluminaron los ojos de preocupación.
- Fue como si no peleara con un humano, pero no le preste mucha atención hasta ahora- dijo aún más preocupado y levantándose de mi cama.
- ¿A dónde vas?- le pregunte cuando lo vi dirigiéndose a la ventana.
- Alaya escucha tenemos que irnos de Gentric, iré a informarle a Nethan trata de dormir bien hoy y empaca tus cosas, veremos que le diremos a tu tíos. Si mis sospechas son ciertas tenemos que irnos ya- dijo y se fue dejándome sola.
Traté de dormirme de nuevo tal y como me había dicho Catriel pero tenía muchos nervios, ¿cuáles serán las sospechas de Catriel? esa pregunta me rondaba por la cabeza y no me dejaba dormir, no tanto por la intriga sino por la posible respuesta. Me levanté de la cama para ir a tomar un vaso de agua, y cuando bajé me encontré a mis tíos y a prima entrando a la casa. No se habían percatado de mi presencia porque siguieron hablando animadamente hasta que llegaron a la cocina donde yo me encontraba.
- Hola Alaya, ¿dónde estuviste el día de hoy? porque cuando te fuimos a despertar para tener una salida en familia no estabas en tu cama- dijo mi tía.
- Amm salí a caminar un poco- dije.
- Bueno, la próxima vez avísanos así te esperaremos- dijo mi tío buscando comida en el refrigerador. Me daba un poco de tristeza tener que dejarlos, ellos han sido mi única familia desde que mi mamá murió. Sabía que era lo mejor, así no les harían daño, y si mis sospechas eran ciertas, Teffy tenía que alejarse de Cameron.
- ¿Tienes hambre Alaya?- preguntó mi tía.
- Si gracias tía- dije, si no podía dormir quizá comer algo con ellos me quitaría esa angustia. Lo que me gustaba de ellos es que no había hora de comer, si tenías hambre comías y ya, sin importar la hora y en este caso eran las once menos quince de la noche.
La noche se pasó rápido entre bromas y platicas con mis tíos y prima, terminamos de comer cerca de las tres de la mañana, y gracias al cielo, yo ya me sentía más cansada y al tocar la cabeza en la almohada me quede dormida.
Me desperté con caricias en mi mejilla, suaves y dulces manos estaban pasando por mi mejilla y me gustaba, abrí mis ojos y me encontré a Catriel recostado a la par mía viéndome cariñosamente, aún tenía preocupación en su mirada.
- Buenos días- le dije y me recosté en su pecho.
- Buenos días pequeña- dijo y me dio un beso en la cabeza.
- ¿Por qué estas preocupado?- le dije mientras pasaba sus dedos por mi cabello.
- Quiero que me cuentes tu sueño- dijo, voltee mi cabeza a donde él estaba y tenía su semblante serio.
- Estaba en el mismo bosque de siempre, pero esta vez estaba sola no habían sombras, no había siquiera ruido,- comencé a relatarle sin que lo pidiera de nuevo- sentía que alguien estaba allí conmigo, me puse a buscarle pero nada, no había nada, aun sentía esa presencia extraña así que no me di por vencida y seguí buscando, luego una rama salida de un árbol se atravesó en mi camino y tropecé pero antes de caer alguien me sostuvo a unos centímetros del suelo, ese alguien era Cameron y me dijo "esto ya comenzó, no podrás huir" y comenzó a reír psicóticamente- le termine de relatar.
- Alaya, tenemos que irnos del pueblo, Nethan se enteró de tu sueño ayer en la noche, y ya está preparando el viaje- dijo preocupado- te pregunte el sueño porque no estaba seguro si lo que vio Nethan era cierto- dijo, se levantó de la cama y sacó una maleta que tenía en mi armario. Yo seguía sin reaccionar, sabía que nos íbamos, pero esperaba poder convencer a Catriel de que esperáramos un tiempo, pero al parecer esto es más grave de lo que creía.
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Sus Sombras
FantasíaCréditos por la portada Roberto Chavez Muchas veces me he preguntado "¿qué seria de mi vida si yo fuera normal?"
