¿Alguna vez se han puesto a pensar que la calle donde uno vive, es igual y diferente a todas las demás?
Síp, él tampoco consideraría hacerlo porque era una gran estupidez pero ahora mismo no tenía nada que hacer, así que...
En realidad, ya daba igual de todas formas.
Ahora, a lo que dichos pensamientos se referían en un principio con eso de que todas las calles —o barrios, como quieran llamarles—, son iguales y diferentes de todas las demás se debía a que recientemente él se daba cuenta de que tan sólo era así. Todas son diferentes porque no veras las mismas casas o a las mismas personas en cada calle, porque se supone que cada ser humano es único y por lo tanto es imposible que te encuentres con la misma persona en cada calle.
Sin embargo, las calles son iguales porque por lo menos habrá un número de determinados individuos estereotipados en cada una de ellas, por ejemplo; en cada calle estará ese vecino o vecina que sabe todo de todos porque aparentemente su vida es demasiado miserable y aburrida, así que es por eso que prefiere meterse en la vida de todos para sentirse menos insignificante.
También está ese vecino o vecina que odia a todos, el que tiene algún problema de adicción, el guapo o guapa, la familia perfecta, la no tan perfecta, la persona que tiene como cien animales en su casa, el o la loca, los recién casados, los que ayudan a todo mundo, la pareja mayor, la familia numerosa, los que tienen dinero, los que no tienen dinero, los que casi no ves, los que te saludan a cada rato, los raros, los fanáticos religiosos, los que todos quieren y los no deseados.
Y él está completamente seguro de que por lo menos hay uno de ese tipo en cada calle y la verdad es que hasta ahora, él sabía que por lo menos hay ocho de esos tipos ya mencionados en su calle y si tuviera que identificarlos sería...
En su calle esa vecina entrometida y chismosa, sin lugar a dudas era la señora Lee, porque ella siempre estará la mitad del día asomada de su balcón observando a todos y lo que los demás hacen o dejan de hacer para luego pasar la otra mitad del tiempo buscando a alguien a quién contarle las nuevas noticias que tiene.
El que odia a todos es ese hombre calvo de apellido Kim que siempre tiene cara de perro veinticuatro/siete.
La vecina guapa sin duda es Jessica Jung, sin duda alguna esa preciosidad humillaba a todas ahí. ¡Ah!, si tan sólo esa noona tuviera su edad.
Continuando con lo que decía, la familia perfecta son los Shin aunque también pueden ser los que ayudan a todos, ellos en realidad son ese tipo de personas irritantemente atentas y felices que te hacen creer que seguro había una sonrisa estampada en sus caras al momento de nacer.
La que tiene como cien animales es la señora Minah y hasta ahora son diez gatos, dos cachorros, seis aves, quince peces, un hurón y un hámster, seguramente pronto serán más, quien sabe, tal vez se conseguiría un león o algo así.
Los recién casados son los Park, una pareja muy joven. La verdad él no los conocía muy bien ya que se acaban de mudar hace poco.
El vecino al que casi nunca veía era ese hombre que vivía casi enfrente de su casa y del cual no recordaba el nombre, desde que el tipo se había mudado él apenas lo había visto tres veces.
Y por último están los no deseados, los que todos odiaban, la mala hierba del lugar, la peste, y esos tan sólo eran unos cuantos de los adjetivos con los que nombraban a esa familia...
A los Oh...
A su familia.
Le gustaría decir que es culpa de los demás por ser tan antipáticos o arrogantes pero ellos tenía razón al querer que se fueran, es decir, ¿quién rayos querría cerca a una familia como la suya? Ni siquiera él los soportaba.
ESTÁS LEYENDO
Only reason.
Fiksi Penggemar*Razones para no seguir viviendo: -Eres el hijo que no debió nacer. -Mamá te odia. -Papá está demente. -Tu hermano mayor es el mismísimo demonio. -Has hecho todo mal. -Sabes que tu existencia es un gran error. -En general... tu vida es una mierda. *...
