Capítulo 37: Todo estará bien.

2.5K 176 200
                                        


—Luhan...

Él se tensó ante el suave susurro que lo llamaba. Sentía el cuerpo entero ardiendo y al mismo tiempo bañado en sudor frío, se estremeció, apretando los ojos con fuerza; negándose a abrirlos y ver quien era que lo estaba llamado.

— Luhan...

Gimió, debido a que la voz no se detenía, completamente presa de un miedo atroz que no lo dejaba respirar con normalidad. En su mente, no podía dejar de pensar que, si se quedaba lo suficientemente quieto, esa persona iba a irse.

— ¡Abre los ojos!

Su voz elevada lo atemorizó más de lo que ya estaba. Algo estaba diciéndole que abriera los ojos y mirara. Mientras que por otro lado, algo sollozaba implorando que no se moviera. Porque de esa manera el monstruo malo iba a irse y dejarlo en paz.

*~*~*~*

— ¿Por qué lloras, Xiǎolù?

— Hunnie, Hunnie. Zhao gē dijo que había un monstruo bajo mi cama, y vendría por mí en la noche.

— Pero Hannie, los monstruos no existen.

— Pero él dijo que...

— Entonces dormiré contigo hoy y todas las noches hasta que el monstruo bajo la cama se vaya.

— ¿De verdad? ¿No tienes miedo de él?

— Hay cosas que dan mucho más miedo, pero no importa Xiǎolù, porque yo te protegeré de todas ellas.

*~*~*~*

Abrió los ojos de golpe, cerrándolos unos segundos después de que ellos fueran agredidos por la brillante luz proveniente de la habitación. Probó una segunda vez, asegurándose de ser mucho más cuidadoso en esa ocasión y abrirlos de a poco.

— Dios, que bueno que despertaste —suspiró aliviada la rubia enfermera que había conocido el día anterior—. Estabas teniendo una pesadilla y no podía lograr despertarte —explicó con un tono de voz un tanto dramático.

Luhan no prestó demasiada atención a lo que ella decía, recorriendo la habitación en busca de la única persona a la que deseaba y esperaba ver en la habitación.

— Se...

— Fue a comer, dramático —bufó divertida—. Sehun llevaba aquí mucho tiempo, el muy idiota siquiera durmió anoche. Así que esta mañana entré y le dije: "más vale que saques tu trasero de aquí y consigas algo de comer, o te voy a cortar el pene con un bisturí" —rió divertida de sus propias palabras—. No conseguí hacerlo salir en ese momento de todas formas, pero logré persuadirlo —sonrió contenta.

— Ya veo —musitó un tanto confundido.

— Tuve que decirle que iba a estar aquí contigo y no iba a despegarme de tu lado por nada del mundo para que el muy idiota me escuchara —resopló falsamente molesta.

Luhan simplemente la miraba con curiosidad, mientras se movía por toda la habitación, revisando los monitores, abriendo la ventana para que entrara un poco de aire y acomodando un pequeño ramo de flores blancas, en un modesto jarroncito azul que se hallaba en un discreto mueble a un costado de su cama.

Only reason.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora